martes, 26 de julio de 2016

Una cuestión de exactitud: "Ciclón" no siempre significa "huracán"


Imagen: SCI
Si usted vive en Uruguay, habrá leído titulares de portales y diarios como los siguientes:

“Activan protocolo de emergencia ante la advertencia de un posible ciclón” (El País)

Inumet advierte la llegada de un ciclón este lunes
(El Observador)

Si al leer esta información pensó que se anunciaba un fenómeno similar a un huracán, no se equivocó. Sin embargo, se preguntará por qué no llegaron los vientos esperados. ¿Una falla en el pronóstico? No necesariamente; se podría decir que en realidad hubo una falla en la comunicación por parte de los medios que no indicaron la intensidad de los vientos.

Los lectores, salvo excepciones, no son expertos en meteorología, por tanto, la mejor solución en este caso es evitar tecnicismos o al menos explicarlos.

Apelemos al conocimiento de nuestro idioma: “ciclón” remite, entre otras acepciones, a “huracán”. Entonces, si usted se alarmó, no puede ser catalogado como exagerado. Es más, la primera acepción de ciclón en el Diccionario de la Real Academia Española es “huracán”.

Otros significados para el mismo término son:
“Meteorología. Borrasca (perturbación ocasionada por fuertes vientos)”.
“Tecnología. Centrífuga”.

Afortunadamente, la segunda acepción de “ciclón” es la que se corresponde con el comunicado de Meteorología correspondiente a estos días.

Ciclones “tropicales” no son iguales a los “extratropicales”
El problema de estas noticias radica en que la idea que la mayoría de las personas visualizan si se dice “ciclón” no es la que los meteorólogos pretendieron expresar. De hecho, no todos los ciclones son iguales, no es lo mismo un ciclón tropical que uno extratropical.

Por lo visto tras apreciar los anuncios posteriores, más detallados, “vientos fuertes” es una expresión que hubiera generado precaución más adecuada. “Ciclón”, excepto para profesionales del área, resultó demasiado alarmista, máxime porque no se detalló la velocidad estimada del viento. El propio instituto, en comunicados posteriores, reconoció que es necesario educar a la población para que comprenda que los ciclones no siempre son devastadores.

Si se lee con atención el primer comunicado oficial del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet), emitido el domingo 24 de julio, dice: “Depresión (ciclón) frontal se desplazará sobre el país”. Este texto asimiló “depresión frontal” con “ciclón”, como es común en contextos meteorológicos. Según portales especializados, “depresión frontal” equivale a decir “ciclón extratropical”, pero el público en general no es capaza de percibir este matiz.

La diferencia entre ambos fenómenos, entre otros motivos, implica que la altura en la que se producen los vientos más peligrosos es diferente en un caso y otro: en los ciclones extratropicales se registra más lejos de la superficie terrestre.

Ante estas observaciones, una aclaración hubiera sido recomendable para evitar malos entendidos. De hecho, el Inumet precisó en una conferencia de prensa posterior al primer comunicado que el pronóstico se refería a un “ciclón extratropical” y que esa expresión no se corresponde con la intensidad del fenómeno, sino con el lugar donde se origina.

De lo observado, la conclusión es que es indispensable, al margen de las definiciones, indicar el promedio de kilómetros de la velocidad de los vientos, información que evita sensacionalismos o malos entendidos.

Lectura recomendada:¿Por que dudamos entre "fortísimo" o "fuertísimo"?

miércoles, 13 de julio de 2016

Locución preposicional: “a través”, no “através”

Afiche de la película "A través del universo",
no "Através del universo". Cineforever


Las locuciones, en gramática, son conjuntos de palabras que expresan un sentido y no se pueden modificar en cuanto a su orden. Funcionan como si fueran un solo vocablo, por tanto, si alguien no está familiarizado con esta forma puede dudar acerca de si sus componentes se escriben unidos o no. Ante la cantidad de veces que encontré el error de escribir “através”, es importante recordar que la forma correcta es “a través”.

Esta locución se utiliza para expresar dos ideas: “pasaje de un lugar a otro” o “acción realizada por intermedio de algo o alguien”

Los siguientes ejemplos grafican cada uso posible:

“Si se utiliza en la construcción de casas y edificios, esta madera transparente tiene potencial para mejorar la iluminación interior, permitiendo que la luz natural entre a través de las paredes”. (Diario El País).

Wal-Mart aceptará pagos a través de una aplicación
(Diario El País)

En definitiva, como en todas las locuciones, se dice que la expresión está “fosilizada”, es decir, no tiene variantes en su formulación: “a través”, sin otra posibilidad. Imposible cambiar la sintaxis, quitar la preposición “a” o cambiarla de lugar.

Lectura recomendada:"Sino" es diferente de "si no"

jueves, 30 de junio de 2016

"Examen de Papanicolaou" se escribe así en homenaje a su creador

Con motivo de la cobertura de un mensaje institucional del Ministerio de Salud Pública, se originó una reiterada duda acerca de un estudio muy importante para la población femenina, llamado análisis de Papanicolaou.
George Papanicolaou. Imagen: Galenus revista

Inmediatamente aparecieron opciones acerca de cómo referir al estudio: ¿"examen de Papanicolau"? ¿"Examen de Papanicolau"? ¿"Papanicolaou a secas"? ¿"Papanicolau" o "Papanicolaou"? No solo se presentaron interrogantes acerca del uso de mayúscula o minúscula para designar al análisis, sino de si es correcto agregar mayúscula a la palabra "examen" e incluso si es adecuada la abrebiatura (Pap).

Como sucede en estos casos de tanta ambigüedad, es fundamental recurrir a alguna fuente académica, como el Diccionario Panhispánico de Dudas. Incluso cuando no se encuentre una mención directa a la expresión puntual, se puede efectuar una analogía al revisar situaciones similares.

Por ejemplo, el diccionario indica que, en el caso de enfermedades referidas con el nombre del científico que las descubrió, el apellido debe mantenerse con mayúscula inicial. Así, es correcto decir "enfermedad de Parkinson" y no "enfermedad de parkinson". Por tanto, podemos concluir en que:

  • "Análisis de Papanicolaou" una expresión correcta.
  • "Análisis papanicolaou" no sería correcto, ya que el apellido del científico debe comenzar con mayúscula.

Otra duda frecuente es cómo se escribe el apellido. En este caso, el problema deja de ser exclusivamente lingüístico, ya que las personas no respetan las reglas gramaticales cuando se trata de nombres o apellidos. Además, es frecuente la deformación de palabras provenientes de otros idiomas cuando son incorporadas por hablantes del español. 

En el caso del científico homenajeado por haber descubierto la efectividad del análisis en cuestión, su nombre era George Papanicolaou. Por haber nacido en Grecia, corresponde una grafía poco frecuente en español: "Papanicolaou" y no "Papanicolau", como se ha popularizado. Esta confusión ha llegado a tal punto que una simple búsqueda en Internet evidencia miles de resultados con ambas formas de escribir el apellido. Aunque esto es solo una opinión personal, parece razonable que se respete el apellido del homenajeado.

Según portales especializados en Medicina, la prueba descubierta por él, técnicamente, se define como "citología vaginal" o "citología exfoliativa", nombres que también se podrían utilizar, otra opción sería la abreviatura "Pap".

"Pap", no "PAP"

Con frecuencia el examen de Papanicolaou es mencionado como "PAP", sin embargo, en este caso no se trata de una sigla, por lo que es recomendable el término "Pap", en lugar de las letras en mayúscula. Claro que si no se nombra al científico en ningún lugar de nuestro artículo se pierde el objetivo de esa denominación para el análisis.

Utilizar la expresión "PAP" puede generar confusiones con otras siglas.

Lecturas recomendadas:
Traducción y terminología médicas
Siglas médicas que se pueden confundir con "Pap"


Otro términos erróneos en ámbitos médicos:"Neumonía", no "neumonia"

"Examen de Papanicolaou", homenaje a su creador

Con motivo de la cobertura de un mensaje institucional del Ministerio de Salud Pública, se originó una reiterada duda acerca de un estudio muy importante para la población femenina, llamado análisis de Papanicolaou.
George Papanicolaou. Imagen: Galenus revista

Inmediatamente aparecieron opciones acerca de cómo referir al estudio: ¿"examen de Papanicolau"? ¿"Examen de Papanicolau"? ¿"Papanicolaou a secas"? ¿"Papanicolau" o "Papanicolaou"? No solo se presentaron interrogantes acerca del uso de mayúscula o minúscula para designar al análisis, sino de si es correcto agregar mayúscula a la palabra "examen" e incluso si es adecuada la abrebiatura (Pap).

Como sucede en estos casos de tanta ambigüedad, es fundamental recurrir a alguna fuente académica, como el Diccionario Panhispánico de Dudas. Incluso cuando no se encuentre una mención directa a la expresión puntual, se puede efectuar una analogía al revisar situaciones similares.

Por ejemplo, el diccionario indica que, en el caso de enfermedades referidas con el nombre del científico que las descubrió, el apellido debe mantenerse con mayúscula inicial. Así, es correcto decir "enfermedad de Parkinson" y no "enfermedad de parkinson". Por tanto, podemos concluir en que:

  • "Análisis de Papanicolaou" una expresión correcta.
  • "Análisis papanicolaou" no sería correcto, ya que el apellido del científico debe comenzar con mayúscula.

Otra duda frecuente es cómo se escribe el apellido. En este caso, el problema deja de ser exclusivamente lingüístico, ya que las personas no respetan las reglas gramaticales cuando se trata de nombres o apellidos. Además, es frecuente la deformación de palabras provenientes de otros idiomas cuando son incorporadas por hablantes del español. 

En el caso del científico homenajeado por haber descubierto la efectividad del análisis en cuestión, su nombre era George Papanicolaou. Por haber nacido en Grecia, corresponde una grafía poco frecuente en español: "Papanicolaou" y no "Papanicolau", como se ha popularizado. Esta confusión ha llegado a tal punto que una simple búsqueda en Internet evidencia miles de resultados con ambas formas de escribir el apellido. Aunque esto es solo una opinión personal, parece razonable que se respete el apellido del homenajeado.

Según portales especializados en Medicina, la prueba descubierta por él, técnicamente, se define como "citología vaginal" o "citología exfoliativa", nombres que también se podrían utilizar, otra opción sería la abreviatura "Pap".

"Pap", no "PAP"

Con frecuencia el examen de Papanicolaou es mencionado como "PAP", sin embargo, en este caso no se trata de una sigla, por lo que es recomendable el término "Pap", en lugar de las letras en mayúscula. Claro que si no se nombra al científico en ningún lugar de nuestro artículo se pierde el objetivo de esa denominación para el análisis.

Utilizar la expresión "PAP" puede generar confusiones con otras siglas.

Lecturas recomendadas:
Traducción y terminología médicas
Siglas médicas que se pueden confundir con "Pap"


Otro términos erróneos en ámbitos médicos:"Neumonía", no "neumonia"

jueves, 16 de junio de 2016

Adjetivo indefinido: "compañía cualquiera" o "cualquier compañía"


Imagen: Identi
Una consulta puntual relacionada con el género de una palabra originó la reflexión y lectura que motivó esta entrada. La noticia en cuestión, trataba acerca de empresas que comercializan garrafas de gas; allí se redactó este enunciado:

“A partir de 2007 las empresas que comercializan gas pueden rellenar los envases de gas, sin importar su procedencia, por tanto, están obligadas a recibir envases de cualquier otra compañía”.

No parecía haber dificultades cuando se manifestó la pregunta:
¿es correcto en este caso usar la palabra “cualquier” o “cualquiera”?

Mi respuesta espontánea fue: “cualquier”, pero necesité pensar bien la justificación, que no logré expresar con claridad en el primer momento.

La duda se originó porque el adjetivo “cualquier” se refería al sustantivo “compañía”, por lo cual la intención de quien redactó este texto fue respetar la concordancia de género en femenino. Este razonamiento, sin embargo, inducía a error por el siguiente motivo: se trata de un adjetivo indefinido, según la Real Academia Española (RAE) “con valor de indeterminación o indistinción antepuesto a sustantivos contables”.

Así “cualquier compañía” es una formulación en donde el adjetivo se mantiene indefinido por estar antes de un sustantivo, en este caso, “compañía”. La palabra “cualquier” se hubiera modificado al femenino si apareciera después del sustantivo. “Empresa cualquiera” y no “empresa cualquier”.

Un ejemplo análogo, presentado en el Diccionario de la RAE:
“Se encargan de cualquier situación”
“Se encargan de una situación cualquiera”; se podría decir si cambiáramos el orden.

Lecturas recomendadas:
Problemas de construcción en español (Fundéu)
Cualquier, cualquiera o cualesquiera

jueves, 2 de junio de 2016

"Injerencia", no "ingerencia" para referirse al poder de tomar decisiones


"Injerencia": en el ejemplo, irónico, está bien redactado.
Cuando es necesario expresar la idea de que alguien interviene, se entromete en asuntos de interés, podemos decir que esa persona tiene “injerencia” en el tema en cuestión.

En el ámbito político es frecuente asegurar que un organismo o autoridad tiene “injerencia” en un tema determinado. Hasta aquí no hay dificultades de comprensión. Según la Real Academia Española, el sustantivo “injerencia” proviene del verbo “injerirse”, que significa “entrometerse”.

Los problemas al utilizar este término se deben a la confusión entre escribirlo en forma correcta (“injerencia”) o en forma errónea (“ingerencia”).

Existen vocablos similares, como “gerencia” e “ingerir”, que se escriben en manera parecida a la equívoca “ingerencia”; sin embargo sus significados no tienen relación con la intervención en determinados asuntos:

Pese a la gran cantidad de resultados que se aprecia con una simple búsqueda en Internet de la palabra “ingerencia”, la forma correcta es “injerencia”. Vale la pena recordarlo a la hora de redactar acerca de temas de interés político, donde siempre existen tensiones por las “injerencias” respecto a temas que afecten a la población.

En otros casos, en que hay dos palabras posibles,  pero solo una se adecúa a la situación sobre la que queremos informar nos encontramos ante un caso de palabras homófonas. Esto no ocurre con "injerencia", que no tiene una palabra aprobada por los diccionarios que se pronuncia igual y se escriba "ingerencia".

Lectura recomendada:
Confusión entre parónimos y homófonos
"Intención" no es "intención"
https://redactarmejor.blogspot.com.uy/2013/06/intencion-no-es-intension.html

lunes, 23 de mayo de 2016

Es diferente "enseñar sobre" que "enseñar contra"

Ejemplo de afiche bien resuelto. En este caso se evitó
la expresión "sobre" violencia de género y se utilizó "contra"
En alguna entrada anterior hemos visto que las preposiciones, tal vez por lo minúsculas que parecen en relación con otras categorías de palabras, son subestimadas, al punto de que muchas veces aparece una u otra indistintamente cuando se quiere expresar una idea.

Una nota que revisé recientemente renovó este pensamiento, ya que el sentido comunicado en el título varió sustancialmente debido al uso de la preposición:

En este caso decía:
  • MEC ofrecerá a educadores cursos sobre violencia doméstica

En lugar de:
  • MEC ofrecerá a educadores cursos contra violencia doméstica

La primera versión, presentada originalmente, cometía la ambigüedad de que su formulación era similar a otras que indican que se enseña a hacer algo y no a prevenirlo.

Por ejemplo:
  • MEC ofrecerá cursos sobre historia contemporánea
  • MEC ofrecerá cursos sobre corte y confección
En estos ejemplos, nadie dudaría de que el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) enseña sobre historia contemporánea o cómo realizar corte y confección. En cambio, en nuestro título, la analogía comunica que se enseña “sobre violencia de género”, y esta expresión no precisa que en realidad se enseña “para prevenir” esta problemática. Es decir, "contra", que sería la preposición correcta.

La falta de claridad en este caso no es de sintaxis, ni de corrección, sino de sentido: Decir que “se enseña para prevenir” no es lo mismo que decir que “se enseña sobre”.

Claro que sería muy enfermizo pensar que alguien enseña cómo ejercitar la violencia, pero en todo caso es mejor ser precisos a la hora de informar. Lo más recomendable para hablar de temas sobre los que se quiere prevenir, en definitiva, es incluir expresiones que comuniquen esa idea.