lunes, 23 de mayo de 2016

Es diferente "enseñar sobre" que "enseñar contra"

Ejemplo de afiche bien resuelto. En este caso se evitó
la expresión "sobre" violencia de género y se utilizó "contra"
En alguna entrada anterior hemos visto que las preposiciones, tal vez por lo minúsculas que parecen en relación con otras categorías de palabras, son subestimadas, al punto de que muchas veces aparece una u otra indistintamente cuando se quiere expresar una idea.

Una nota que revisé recientemente renovó este pensamiento, ya que el sentido comunicado en el título varió sustancialmente debido al uso de la preposición:

En este caso decía:
  • MEC ofrecerá a educadores cursos sobre violencia doméstica

En lugar de:
  • MEC ofrecerá a educadores cursos contra violencia doméstica

La primera versión, presentada originalmente, cometía la ambigüedad de que su formulación era similar a otras que indican que se enseña a hacer algo y no a prevenirlo.

Por ejemplo:
  • MEC ofrecerá cursos sobre historia contemporánea
  • MEC ofrecerá cursos sobre corte y confección
En estos ejemplos, nadie dudaría de que el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) enseña sobre historia contemporánea o cómo realizar corte y confección. En cambio, en nuestro título, la analogía comunica que se enseña “sobre violencia de género”, y esta expresión no precisa que en realidad se enseña “para prevenir” esta problemática. Es decir, "contra", que sería la preposición correcta.

La falta de claridad en este caso no es de sintaxis, ni de corrección, sino de sentido: Decir que “se enseña para prevenir” no es lo mismo que decir que “se enseña sobre”.

Claro que sería muy enfermizo pensar que alguien enseña cómo ejercitar la violencia, pero en todo caso es mejor ser precisos a la hora de informar. Lo más recomendable para hablar de temas sobre los que se quiere prevenir, en definitiva, es incluir expresiones que comuniquen esa idea.

martes, 10 de mayo de 2016

"¡Feliz Día de la Madre!": A mi amada, a mi "vieja" y así: con mayúsculas


Durante estos días en Uruguay, los comercios preparan la zafra del Día de la Madre. Tan solo caminar por alguna calle principal es suficiente para recibir mensajes que mezclan emociones con estímulos para que uno compre regalos. Al margen de la connotación comercial, los sentimientos afloran y los errores de redacción también.

Primero lo primero
Antes de cualquier recomendación para redactar mejor, deseo un muy feliz día a la mamá que me regaló el milagro más hermoso de este mundo: mi esposa, Vale, quien me convirtió en un feliz papá. También deseo un día espectacular para mi madre y saludo a todas las mamás que lean esta entrada y a las que no (aunque con menos énfasis).

Con las disculpas por la digresión, volvemos a los temas del blog.  Como ocurre en todos los órdenes, los mensajes se multiplican en los medios de comunicación, así, es casi lo mismo interpretar un cartel en la calle que leer el sobreimpreso en la pantalla de la computadora o la televisión.

Una rápida búsqueda en Internet permite encontrar este grupo de palabras, “Día de la Madre”, escrito de diferentes maneras, por ejemplo:
  • "Cuándo es el día de la madre 2016"
    (http://actividadesfamilia.about.com/od/Cuand-es/fl/Cuando-es-el-dia-de-la-madre.htm)
  • "Los mejores regalos para el día de la Madre"
    (https://regalador.com/es/regalos/dia-de-la-madre/)
  • "Día de la Madre en Montevideo portal"
    (http://www.montevideo.com.uy/auc.aspx?136650)
Como vimos, es común encontrar el sintagma (grupo de palabras) con minúscula en todos los sustantivos,
mayúscula solo en "Madre" o mayúscula inicial en cada sustantivo. Entonces, ¿cómo se debe escribir?
La respuesta es simple: “Día de la Madre”, con mayúsculas, tal como apareció en el último ejemplo.

Para fundamentar, basta con leer el Diccionario Panhispánico de Dudas, que en su entrada acerca de festividades especifica que se escriben con mayúsculas las celebraciones religiosas y civiles.

Por tanto, "Día de la Madre", como celebración civil generada por motivos comerciales, se debe escribir con mayúsculas para evitar errores y ambigüedades. De corazón, gracias a todas las mamás y a todos quienes escriban bien acerca de este día tan particular.

Lectura recomendada:
Día de Reyes Magos

"¡Feliz Navidad!", escrito así 
Nombres de programas institucionales
Comienzo de citas textualesMayúscula para citas
Los nombres de programas sociales comienzan con mayúscula
La mayúscula inicial no es señal de prestigio
Mayúsculas: "siglo XXI", no "Siglo XXI"
Cuándo utilizar mayúscula inicial en la palabra "ley"
Querida "Celeste", no querida "celeste"

jueves, 5 de mayo de 2016

“Entorno” no es igual que “en torno a”


Blog Ka.rac.te.res
Cuando dos expresiones del idioma español se expresan oralmente de la misma manera, a pesar de estar conformadas por diferentes vocablos, la confusión es frecuente.

Por ejemplo: Es correcto decir “en torno a” o “entorno”, según el mensaje que queramos comunicar.

La locución “en torno a” se debe utilizar con el significado de “respecto a”, “acerca de”; también se puede emplear como “alrededor de”.
Con otro significado, la expresión “entorno”, en una sola palabra, significa “ambiente” o “lo que rodea a algo”.

Como si fuera poco, hay una tercera palabra que suena igual y se escribe de la misma forma: “entorno”: conjugación en primera persona singular del verbo “entornar”, que significa mover la puerta o la ventana para disminuir el grado de apertura.

Ejemplos de "en torno a" y "entorno" en canciones o poemas:

“No sé dónde comienzas tú, no sé dónde termino yo, mi entorno se llenó de ti…”
(Jesús Adrián Romero, mexicano)
“Se escucha una nueva palabra con la mirada en torno al pan” (Grupo Kairoi, español)

“Entornó la puerta y pa no llamarla se clavó las uñas en el corazón”
(Ramón Perello, Juan Mostazo y Sixto Cantabrana, españoles)

"Entorno la ventana, detrás de ella, parece que las luces acarician mi rostro con sus elásticos dedos…"
(Rafael Luna Gómez, español).

Una vez vista cada una de estas expresiones funcionando en diferentes contextos, podemos apreciar un comunicado que dio lugar a la consulta que motivó esta entrada:

Ejemplo de "en torno a" en texto periodístico:
La directora del Instituto Nacional de las Mujeres, Mariella Mazzotti, informó que dicho instituto trabaja en torno a un proyecto de ley integral para el combate de trata de personas y la explotación sexual de mujeres.
En ese caso, “en torno a” es equivalente a “acerca de”, por lo que se escribió en dos palabras. Escribir “entorno” hubiera sido un error en ese caso.

 Lectura recomendada:
"En torno" o "entorno" (Blog de Lengua) 
"En torno"- "entorno" en Diccionario Panhispánico de Dudas
En torno o entorno ¿Cómo se escribe?


Otras entradas de interés en este blog:"Si no" es diferente a "sino"

miércoles, 20 de abril de 2016

Error frecuente: "traspolar" * en lugar de "extrapolar"


Aerolínea Trans polar, no confundir
Ante la consulta a la hora de reproducir declaraciones donde un entrevistado pronunció “traspolar”, en alusión a considerar qué daños causaría un fenómeno climático en una ciudad diferente a la que fue afectada, se originó esta respuesta, con la consecuente observación del posible motivo de error:

La forma correcta es “extrapolar”, concepto definido por la Real Academia Española como:

“1. tr. Aplicar a un ámbito determinado conclusiones obtenidas en otro”.

Sin embargo, la confusión se originó con “transpolar”, un término que está registrado en nuestro idioma como:

“1. adj. Dicho de un recorrido o de una trayectoria: Que pasa por un polo terrestre o sus proximidades”.

Evidentemente, en el caso aludido no sería correcto expresar “transpolar”, porque no se corresponde con el sentido que se pretende comunicar; ni “traspolar”, porque no está registrada aún en el diccionario, lo que demuestra que un número importante de hablantes no entenderían la idea en cuestión.


Un ejemplo del mismo error en prensa
  • "No se pueden transpolar los resultados de Mendoza a la Nación" (Ámbito.com)

Otros verbos que se podría haber utilizado en este caso serían "tranportar" o "trasladar", pero el más adecuado, indudablemente, "extrapolar".

Posible motivo del error
Algunas palabras que incluyen la secuencia de consonantes “ns” se han simplificado, debido a la gran frecuencia con que los hablantes omiten la “n” a la hora de pronunciarlos. Esto ha ocurrido con términos como “transmitir”, que dio lugar a “trasmitir”, o “transpirar”, que originó “traspirar”.

Sin embargo, todos estos casos implican palabras que aparecen en el Diccionario de la Real Academia Española, no así “traspolar”, cuya utilización es un error en cualquier caso, pese a ser tan frecuente, que basta con hacer una búsqueda de esta palabra en Google para apreciar una importante cantidad de resultados.

Cuando el entrevistado se equivoca

La tarea de reproducir declaraciones incluye la dificultad de evitar los errores del entrevistado. Como hemos visto en otras entradas, hay dos cuestiones fundamentales: respetar las formas de citar: estilo directo, indirecto o mixto; y no reiterar los equívocos, a no ser que sean indispensables por el contenido que se procura comunicar.

Una solución menos favorable consiste en reiterar el error en estilo directo con la aclaración entre paréntesis (sic). Esta fórmula deja en evidencia al entrevistado, pero mantiene fidelidad total al testimonio. Solo es recomendable mantener el error si se considera indispensable para caracterizar de alguna manera a la persona que expresa las declaraciones; esto podría ocurrir en caso de que sea de interés indicar un registro (formal o informal) o una característica sociolingüística, como cuando una expresión identifica a las personas de un lugar determinado.

Lectura recomendada:
La importancia de evitar los errores de un entrevistado


Ejemplo del error por utilizar "traspolar" en una nota periodística 
Apreciación sobre "traspolar", por Academia Dominicana de la Lengua
Reflexión sobre "traspolar", según portal "Significade".
Uso de "traspolar" según Revista 3X3, de Arquitectura

martes, 5 de abril de 2016

Olvidar las marcas de estilo directo e indirecto: error frecuente

En el ejemplo de la imagen se aprecia
                una redacción mixta de estilo directo e indirecto.
La introducción de un discuso dentro de otro es frecuente en los textos periodísticos, ya que un acontecimiento es narrado por el redactor (mediante un discurso) con valoraciones o informaciones agregadas por algún vocero, que bien puede ser una autoridad en el caso de noticias institucionales (otro discurso que se inserta en el primero).

Para expresar las ideas de alguien más dentro de nuestro texto, como ya hemos visto, los recursos existentes son las citas en estilo directo, estilo indirecto o una mixtura de ambos.

Cuando las ideas se reproducen de manera textual para ganar veracidad o credibilidad o tal vez por la importancia de las declaraciones, el estilo indicado es el directo. Un ejemplo de formulación correcta es citado del portal institucional de Presidencia de Uruguay:
  • "El Gobierno tiene la obligación moral y política de estar junto con el pueblo", señaló Tabaré Vázquez
     Estilo directo
En este caso, se podría sintetizar la estructura con el siguiente esquema:
Cita entre comillas + verbo del decir + sujeto informante

Si la cita no fuera textual, la expresión se podría formular así:
  • Tabaré Vázquez señaló que el Gobierno tiene la obligación moral y política de estar con el pueblo.
El esquema sería:
Sujeto informante + nexo introductor "que" + cita parafraseada, sin comillas.

Sin embargo, en las redacciones periodísticas también se ve muchas veces una presentación confusa, como la del siguiente ejemplo (creado para la ocasión de manera análoga a otros vistos):
  •  El Gobierno tiene la obligación moral y política de estar junto con el pueblo, señaló Tabaré Vázquez

    ¿Estilo directo o indirecto?

Esta forma no se corresponde con ninguno de los dos estilos, ni con el estilo directo libre o mixtura, que incluye alguna palabra entre comillas por ser textual.

La pregunta evidencia el vicio a la hora de redactar, ya que se presenta la idea cita yuxtapuesta al verbo del decir (señalar), pero al mismo tiempo se indica que no es textual por no usar comillas. Justamente, si la cita no es textual es necesario utilizar las marcas formales propias del estilo indirecto (sujeto informante, verbo del decir y nexo "que"); no las del estilo directo.

 La forma señalada en el último ejemplo no es recomendable por dos motivos:
  • Desde el punto de vista informativo, confunde si las expresiones son textuales o no.
  • Desde el punto de vista formal, no incluye las marcas propias de ninguno de los dos estilos: ni comillas, ni nexo introductor "que".
Lecturas recomendadas:
Cómo utilizar el estilo directo y el indirecto
El estilo directo e indirecto (por Juan Mascioli)

martes, 15 de marzo de 2016

Incorrección por redundancia: "desafío a futuro"


Imagen: Territorio y gobernanza
Los ejemplos de redundancia, expresiones en que se reiteran ideas en forma innecesaria, son muy abundantes en las salas de redacción.

Este problema es frecuente cuando se informa acerca de encuentros entre representantes de organismos públicos, donde se pretende detallar nuevas acciones.

Por ejemplo:
  • “El Consejo de Ministros presentó desafíos a futuro”

El enunciado anterior fue una propuesta de título que no prosperó ante la pregunta ¿existen desafíos “a pasado”? Para comenzar, es mejor informar sobre los desafíos en concreto; además, la noticia no es el simple hecho de que sean presentados en general. Otro argumento en contra de ese posible título es que “a futuro” es un galicismo.

En definitiva, el sintagma (grupo de palabras) "desafíos a futuro" no tiene sentido, ya que no hay posibilidad de que un desafío no se pueda asumir en otro tiempo que no sea el futuro.

Es muy importante leer en detalle para evitar errores de este tipo, ya que es muy común reiterar expresiones por escucharlas con frecuencia, pese a que estén formuladas de manera incorrecta.

Otros ejemplos de redundancia:
Continúa en aumento constante
Inaugurar nuevas obras
Período de tiempo

viernes, 12 de febrero de 2016

Nombres de personas: la única regla es conocer cómo fueron oficialmente inscriptos


El pie de esta foto decía "Juan Martín Mujica", como durante años
se llamó al gran futbolista uruguayo, cuyo apellido era "Mugica".
El nombre propio es un área de nuestra lengua donde se podría decir que reina la anarquía normativa.

Así, es tan correcto llamarse “Liliam”, como “Lilian”, sino pregúntenle a la ministra de Turismo de Uruguay, Liliam Kechichian, que mil veces fue mencionada como si su nombre terminara en “n”. Ni hablar de los tildes ¿o no se tentó de acentuar "Kechichian", apellido armenio, como si se tratara de una palabra del español?

Dentro de la variedad tenemos Maicol-Michael, Yanet-Yanette-Jeanette, Carina-Karina, Ivana-Ivanna, Ema,Emma, en fin, la lista podría ser interminable si solo continuamos con el extenso listado de nombres provenientes de diferentes lenguas como inglés, portugués, francés, italiano u otras que los padres de habla hispana elegimos para nuestros niños con todo gusto y derecho.

Ahora, si usted se dedica a la redacción periodística, por favor recuerde averiguar por primera vez el nombre correcto de la autoridad en cuestión, porque es seguro que su artículo podrá contener algún error inadvertido, pero nunca se podrá pasar por alto un nombre mal escrito si la persona en cuestión desempeña una tarea de prestigio gubernamental. Otra recomendación útil en este sentido es constatar ese nombre con la página oficial del organismo en que se desempeñe la persona en cuestión. Así es posible estar cubiertos ante cualquier dubitación.

Si su rubro son las crónicas deportivas, es probable que el error también sea evidente en estos tiempos de redes sociales, aunque tal vez tenga un margen un poco mayor. Un caso paradigmático de un nombre mal escrito en artículos acerca de fútbol uruguayo fue el del recientemente fallecido, otrora gran jugador de Nacional y la Selección, así como director técnico, Juan Martín Mugica, quien durante años fue aludido en medios de prensa como “Juan Martín Mujica”. A más de treinta años de su retiro, con motivo de la aprobación del Poder Ejecutivo de un reconocimiento, se conoció por primera vez el nombre que siempre se había redactado en forma errónea.

Vaya desde este blog, el afectuoso reconocimiento para quien dejó imborrables recuerdos en nuestras canchas.

Lectura recomendada: (Homenaje a Juan Martín Mugica)