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lunes, 30 de junio de 2014

Ejemplo de mal uso de gerundio


Foto: Portal Subrayado
Hoy nos hemos adaptado a la pasión mundialista y publicamos un ejemplo de crónica deportiva en la que se apreció un mal uso del verbo en gerundio. Tras el partido Francia-Nigeria, un portal de noticias publicó:

  • “…En el segundo tiempo Matuidi le pegó a un nigeriano y le dobló el tobillo, debiendo abandonar la cancha. El árbitro le sacó amarilla cuando bien podía haber visto la roja”.
Pregunta: ¿Quién debió abandonar la cancha? ¿Matuidi pegó abandonado el campo? Evidentemente, el futbolista que sufrió la infracción tuvo que ser sustituido, por lo que una formulación sin gerundio hubiera sido correcta. Podría ser:
  • “…En el segundo tiempo Matuidi le pegó a un nigeriano y le dobló el tobillo, por lo que ocasionó que abandonara la cancha. El árbitro le sacó amarilla cuando bien podía haber visto la roja.
En la primera opción, el verbo no está conjugado, por lo que el tiempo verbal no se indica y se estima que ambas acciones ocurren con simultaneidad. Como hemos mencionado en anteriores entradas, el uso de gerundio no implica error si se comunican dos acciones que ocurren al mismo tiempo. Por otra parte, los verbos conjugados siempre indican persona, número, tiempo y modo, lo que no logramos si el verbo está en formas impersonales como gerundio, participio o infinitivo.

Lecturas recomendadas:
Ejemplo para evitar mal uso de gerundios
Formas impersonales de los verbos
Verbos en gerundio funcionan como adyacente circunstancial

viernes, 3 de mayo de 2013

Pobreza léxica: el abuso del verbo "existir"

Blog: Reeducados

Una práctica para mejorar nuestro trabajo a la hora de redactar es encontrar la forma más precisa y correcta de comunicar los mensajes.

Algunos verbos del español son utilizados con más de un significado y pueden representar “comodines” que simplifican la redacción, pero a su vez le restan exactitud. Por lo tanto, es recomendable revisar las oraciones y buscar en cada caso el verbo más adecuado para comunicar la idea en cuestión, evitando estos usos “cómodos”.

Los verbos “existir”, “ser”, “estar”, “haber” (impersonal) y “tener” se incluyen en esa categoría, que al parecer simplifican, pero terminan restando exactitud a los textos.

A continuación, presentamos ejemplos de mal uso del verbo “existir”.

  • “A seis días de culminar las inscripciones para las clases, existen 30.837 inscriptos”.

En este caso no se puede hablar de incorrección o agramaticalidad, pero es mucho más precisa la expresión:

  • “A seis día de culminar las inscripciones para las clases se inscribieron 308 personas”.

Otro ejemplo:

  • “Según un relevamiento, aún existen personas interesadas en inscribirse”.
  •  Sería mejor: “…aún hay personas interesadas en inscribirse”.

Uno más:

  • “En cuanto a los centros de estudio, existe un incremento”. Perfectible
  • “En cuanto a los centros de estudio, se registró (o “se constata”, entre otras posibilidades mejores que “existe”) un incremento. Correcto

Los verbos enumerados son polisémicos. Representan dificultades similares a las del uso de pronombres deícticos o expresiones mediante sustantivos como “coso”, “cosa”, “cosito”, que, si el destinatario del comunicado desconoce, no tiene opción de interpretar.

En definitiva, la pobreza léxica es una carencia que se puede evitar en nuestras redacciones con un mínimo esfuerzo, relectura y búsqueda de precisión en la selección de palabras.

Lecturas recomendadas:
Palabras comodín, baúl o multiuso (Blog de Luis Pérez Cerra)
Pobreza léxica (blog Castellano correcto)

domingo, 27 de mayo de 2012

Verbos en gerundio en función de adyacente circunstancial

Los verbos impersonales en gerundio se forman añandiendo al morfema base la terminación "ando"o "endo".

Verbo en infinitivo Verbo en gerundio
Hablar                              hablando
Correr                              corriendo
Reir                                   riendo

Estos verbos equivalen, sintácticamente, a adverbios, por lo tanto, es frecuente que cumplan función de adyacentes circunstanciales. Informan cómo (de qué manera) se realiza la acción denotada por el verbo principal, al igual que los adverbios, que además detallan tiempo y lugar, entre otras circunstancias.

Veamos un ejemplo: 
  • El presidente habló.
  • El presidente habló gritando.
  • El presidente habló, exhortando a quienes deseaban participar.
En ambos casos en que tenemos verbos en gerundio, estos indican dos formas posibles de realizar la acción designada por el verbo principal, "hablar": "gritando" y exhortando". Es condición para un correcto uso que denoten una acción simultánea a la referida por el verbo principal. En este caso es posible hablar "gritando" y "exhortando", por lo tanto la expresión es correcta.

Un error frecuente
En redacciones periodísticas es habitual atribuir al verbo en gerundio información posterior a la de la acción principal. Por ejemplo:
  • *El presidente habló, saliendo en la tapa de los diarios.
En este caso hubiera sido mejor:
  • "El presidente habló. Al día siguiente salió en la tapa de los diarios"
Podría ser utilizada cualquier otra formulación que evite el gerundio, ya que no es posible que alguien hable y salga en las tapas de los diarios al mismo tiempo.

Vínculos relacionados:
Las formas impersonales de los verbos y sus funciones sintácticas
Verbos en infinitivo en función de sustantivo
Formas no personales (livingspanish)
Adverbios (www.memo.com.co)
Gerundio (Universidad de los Andes, Venezuela)

viernes, 25 de mayo de 2012

Las formas no personales de los verbos y sus funciones sintácticas

Aunque el objetivo de este blog no es profundizar en temas gramaticales, es necesario reconocer la importancia de la morfología.

Cada  tipo de palabra (categoría) proporciona determinada información. Por ejemplo, los verbos informan acerca de una acción, mediante el morfema base o léxico. También informan en qué tiempo se realiza (pasado, presente, futuro); modo (indicativo, subjuntivo o imperativo); persona (primera, segunda o tercera); y número (singular o plural); mediante el morfema flexivo.

Así, por ejemplo, el verbo "comunicar", en modo indicativo y tiempo presente puede aparecer conjugado:
  • yo comunico (primera persona del singular)
  • tu comunicas (segunda persona del singular)
  • él comunica   (tercera persona del singualr)
  • nosotros comunicamos (primera persona del plural)
  • ellos comunican (tercera persona del plural)
(En este caso el morfema flexivo fue señalado en negrita)

Verbos no personales
Una forma particular de los verbos es la no personal, que se reconoce por no presentar morfemas flexivos.
Existen tres formas de este tipo para los verbos:
  • Infinitivo (comunicar), que sintácticamente funciona como sustantivo.
  • Gerundio (comunicando), que sintácticamente funciona como adverbio.
  • Participio (comunicado), que sintácticamente funciona como adjetivo.
En próximas entradas veremos cómo evitar errores y utilizar los verbos de manera precisa en la redacción.

Vínculo relacionado:
Verbos en infinitivo funcionan como sustantivos
Verbos en gerundio funcionan como adverbios

lunes, 14 de mayo de 2012

Oraciones impersonales

Lengua en la Guía 2000
Las oraciones impersonales se caracterizan por no admitir sujeto explícito. En términos informativos es recomendable evitar su construcción, ya que presentan una acción pero no permiten identificar a la persona u entidad que la realizó.

Es posible identificar estas oraciones mediante la siguiente clasificación:

  • Oraciones con verbos que refieren a cuestiones meteorológicas. Ejemplo: Llueve en Montevideo.
  • Oraciones con un pronombre "se" que impersonaliza. Ejemplo: Se estudiará el proyecto.
  • Oraciones con verbo haber, hacer y ser: Ejemplos: Hace frío. Hay mil personas. Es linda esta ciudad. 
  • Oraciones en las que el emisor, a propósito, prefirió no presentar al sujeto. Ejemplo: Estudiaron mucho.
Una vez que conocemos estas oraciones, seremos capaces de utilizarlas o no, según la decisión de qué información presentar. En todo caso, como ocurre en la mayoría de los temas de expresión escrita, es importante reconocer los mecanismos para después decidir acerca de su uso.

Vínculo recomendados:

Lecturas recomendadas:
Lepre Carmen, Gramática y ortografía básicas del Español, Ediciones Santillana,               Montevideo, 2006.
Cassany Daniel, La cocina de la escritura. Editorial Anagrama, Barcelona, 1995.