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viernes, 20 de enero de 2017

Carnaval: Festividades con mayúscula inicial


Imagen: El Universal
Con motivo de la festividad actual, es común en estos días leer información sobre carnaval e incluso carnavales, si se hace referencia a las celebraciones de diferentes países. Por este motivo, es interesante reflexionar acerca de la forma de designar este festejo popular, ya que en algunos casos es correcto designarlo con mayúscula inicial y en otros requiere mayúscula.  

Para empezar a escribir al respecto, la primera decisión que se debe tomar es resolver la siguiente interrogante: ¿Es el Carnaval una festividad? Si lo es en su país y se refiere a ello, se escribe con mayúscula.

Los lectores coincidirán en una respuesta según donde vivan. Si usted es uruguayo, seguramente conteste de manera afirmativa, por lo que aquí corresponde cumplir la recomendación de la Real Academia Española (RAE) en el Diccionario panhispánico de dudas y escribir Carnaval, tal como se hace con todas las festividades religiosas o civiles.

La expresión en minúscula queda reservada para la alusión a un conjunto de informalidades, tal como lo consigna el Diccionario de la lengua española.

Este criterio también sirve para las siguientes expresiones:

Nombres propios de competiciones relacionadas con esta celebración:


  • Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas.
  • Concurso de Reina del Carnaval, de Llamadas o Samba.
  • Prueba de Admisión del Carnaval.
  • Primera Rueda del Carnaval.
  • Liguilla del Carnaval.
  • Desfile Inaugural del Carnaval 2017 (nombre del concurso).
  • Desfile de Escuelas de Samba.
  • Desfile de Llamadas.

Nombres de lugares donde se realizan los espectáculos:
  • Teatro de Verano Ramón Collazo ( con minúsculas significaría que solo funciona en esa estación, además en este caso la palabra teatro es parte de la denominación).

Instituciones:
  • Directores Asociados de Espectáculos Carnavalescos (entidad organizadora).
  • Intendencia Municipal de Montevideo.

Nombres de los grupos artísticos:
  • Agarrate Catalina.
  • Metele Que Son Pasteles (con cada letra inicial en mayúscula, aún cuando se trate de oraciones que funcionan como nombre, según la Ortografía de la lengua española)
Un descuido povocó mayúsculas y minúsculas para una misma expresión.

La imagen de la derecha evidencia un descuido, ya que el concurso oficial fue referido con mayúsculas y minúsculas. Si bien es comprensible un error, parece aún más descuidado escribir la misma expresión de dos formas.

Los nombres de las categorías se deben escribir con minúscula

Si se efectúa una analogía con artículos de la Fundación del Español Urgente respecto a otras ceremonias, como los Premios Óscar entregados a artistas y creadores cinematográficos, es posible afirmar que las categorías se escriben con minúscula.

Por tanto, en referencia al Carnaval, es correcto el siguiente ejemplo:
  • “Concursarán 41 grupos de las categorías murgas, revistas, parodistas, comparsas y humoristas”. (El País).

Lectura recomendada:

Cuando las palabras cambian de significadoForo sobre la palabra Carnaval (Instituto Cervantes)
Día de Reyes Magos
¡Feliz Navidad!, escrito así 
Nombres de programas institucionales
Mayúsculas en Diccionario panhispánico de dudas

domingo, 3 de febrero de 2013

"Riesgo de muerte"

Canal 12, vean la discusión
Ante la consulta sobre la corrección o incorrección de decir “riesgo de vida” o “riesgo de muerte”, la primera respuesta que se me ocurrió, intuitivamente, fue que es apropiado “riesgo de muerte” cuando nos referimos a una situación en la que una persona puede llegar a morir. En definitiva, la intuición pocas veces falla cuando nos planteamos consultas acerca del uso de nuestro idioma.

Antes de proseguir es necesario recordar que existen diferentes tendencias en lo que respecta a las expresiones y su corrección. Hay quienes creen que “toda expresión es correcta” en la medida en que las personas de una colectividad la entiendan; por otra parte, hay quienes argumentan que es necesario reflexionar acerca de los significados a fin de evaluar su corrección o incorrección. En este blog, como se ha manifestado reiteradamente, se considera que a la hora de redactar es necesario un especial cuidado con la forma en que se expresan los contenidos, así que parece oportuno reflexionar acerca de cuál de las dos expresiones es preferible.

Antes que nada, conviene repasar el significado de “riesgo” núcleo de la locución. Según la Real Academia Española:

Riesgo. (Del it. risico o rischio, y este del ár. clás. rizq, lo que depara la providencia).
  • 1. m. Contingencia o proximidad de un daño.
  • 2. m. Cada una de las contingencias que pueden ser objeto de un contrato de seguro.
  • a ~ y ventura.
  • 1. loc. adv. Dicho de acometer una empresa o de celebrar un contrato: Sometiéndose a influjo de suerte o evento, sin poder reclamar por la acción de estos.
  • correr ~ algo.
  • 1. loc. verb. Estar expuesto a perderse o a no verificarse. 
Si nos atenemos a esta información, nuestra tesis inicial se fundamenta, ya que “la contingencia o proximidad de un daño” a la que refiere el término “riesgo” se vuelve más explícita con el posterior complemento “de muerte”. Podría tener otros complementos: “de perderlo todo”, “de enfermar”, etc. Sin embargo, “riesgo de vida”, semánticamente significa algo así como “peligro de vivir”.

La respuesta a esta deformación parece ser una elipsis, así, de “riesgo de perder la vida”, la expresión pasó a “riesgo de ______ __ vida”.

Como tantas veces, la deformación llevó a que una expresión incorrecta diera lugar a una locución muy extendida, al menos en Uruguay. Según el criterio de avalar todas las expresiones con el único requisito de que sean comprendidas, hay quienes defienden que “riesgo de vida” es una forma válida, ya que si un médico nos dice que alguien está en esa situación, no dudamos en interpretar su mensaje. Sin embargo, una vez más recordamos que para la comunicación escrita formal el cuidado de las expresiones es muy importante, así como la preservación de las normas del sistema. De lo contrario escribiríamos “hubieron”, en lugar de “hubo”, por lo extendido del error en la oralidad.

En definitiva, los invito a ver la controversia que generó esta locución en un informativo de mi país. Atiendan al argumento: “Así lo dicen los médicos…”

Link relacionado:

martes, 4 de diciembre de 2012

¿Brasileño o brasilero?

Foto: Web Destinos
Es muy frecuente la duda entre la expresión "brasileño" o "brasilero" cuando se requiere un gentilicio para referirse a los nacionales de la República Federativa de Brasil. Durante mucho tiempo "brasileño" fue aceptada por la Real Academia Española (RAE) como la única forma correcta. Actualmente ambas expresiones son reconocidas, no obstante, la segunda para muchas personas tiene connotaciones negativas.

Esta percepción del uso de la palabra "brasilero" como forma peyorativa se explica porque el sufijo "ero", utilizado en adjetivos contiene un significado de condición moral, mayoritariamente utilizada en forma despectiva (por ejemplo, "embustero", "altanero", como se puede ver en la RAE).

Otro argumento por el que parece más respetuoso el uso del sufijo "eño" es la analogía que se puede establecer con gentilicios correspondientes a otros países, por ejemplo:
  • Panamá: "panameño"  y no "panamero"
  • Honduras "hondureño" y no "hondurero"
No hay palabra para designar a los habitantes de ningún país que termine en sufijo "ero". Por los motivos expresados, parece más propicio el uso del sufijo finalizado en "eño" para designar a las personas nativas de Brasil.


martes, 7 de febrero de 2012

Punto y coma: solución para largas enumeraciones


El punto y coma (;) es un signo de uso bastante arbitrario, porque cuando se utiliza se podría optar por otros, como dos puntos, punto y seguido o la coma.

Un uso muy útil de este signo en redacción institucional es el del siguiente ejemplo:

  • "La inauguración fue presenciada por Daniel Olesker, ministro de Desarrollo Social; Ricardo Ehrlich, ministro de Educación y Cultura; Héctor Florit, consejero de Primaria; y Yamandú Ferraz, director del program Yo Sí Puedo".
Según establece la Real Academia Española, cuando el último elemento de la enumeración es precedido por una conjunción, delante de la misma puede ubicarse una coma.

Otro uso del punto y coma es posible cuando tenemos oraciones yuxtapuestas, sintácticamente independientes pero con una información muy relacionada:
  • Dos programas de desarrollo productivo rural recibirán apoyo tras la firma del convenio. Uno pretende favorecer la adaptación al cambio climático y los ingresos de pequeños y medianos productores agropecuarios; el otro tiene la finalidad de potenciar la exportación de servicios de alto valor agregado.
El punto y coma también se puede ubicar entre dos oraciones extensas, enlazadas por un conector adversativo. Por ejemplo: pero, aunque, sin embargo, por tanto, por consiguiente, etc..
  • Cada una de las oficinas de Sanidad Animal por departamento determina un calendario de vacunación que se difunde por distintos medios y posteriormente permite un control directo del procedimiento; sin embargo productor deberá efectuar la vacunación dentro de las fechas estipuladas.
Otro uso recomendable del punto y coma se efectúa cuando tenemos una lista con elementos presentados en diferentes líneas, como veremos en el próximo ejemplo:

La redacción correcta permite:
  • dar una buena imagen de nuestro trabajo;
  • presentar las ideas con precisión;
  • informar de la manera en que realmente lo queremos hacer.
Vínculo recomendado:

lunes, 6 de febrero de 2012

Una puntuación correcta vale más que mil palabras



Los signos de puntuación representan un problema muy frecuente en las salas de redacción. Como ocurre cada vez que "subestimamos" la tarea de escribir, es muy probable cometer errores cuando creemos estar ante la tarea más sencilla. El pensamiento que presentaremos a continuación es uno de nuestros peores enemigos: "¡Cómo no voy a saber utilizar los puntos, si soy hablante del español!"

En un artículo presentado acerca de la legibilidad de las oraciones, observamos un primer detalle no menor: la puntuación permite organizar la información en oraciones más fáciles o difíciles de comprender; en algunas oportunidades incluso puede transformar un contenido interesante en "inabordable" por su extensión.

Otro factor que debemos considerar es que la puntuación es capaz de cambiar el sentido de nuestro mensaje, incluso hasta transformarlo en lo contrario de lo que se quería decir.

Para comenzar, presentaremos los signos de puntuación del español:

La primera reflexión que podemos hacer es que hay muchos signos que prácticamente no utilizamos. La segunda es que aún los signos más "conocidos" y utilizados pueden ser mal empleados.

En los próximos días profundizaremos sobre cada signo, su uso correcto y errores frecuentes.