jueves, 17 de septiembre de 2015

La mágica impersonalidad


Foto: Asucntos cubanos (poema recomendado)
Cuando un vaso de vidrio se rompe, se produce una alarma efímera, sin demasiado sentido. No sé si en algún caso se justifica, tal vez por un eventual valor afectivo o el temor al corte.

Lo cierto es que lamentamos y una nostalgia nos invade como, en otra magnitud, corresponde a las pérdidas irreparables.  Todo esto, claro, en el mundo adulto que heredamos y construimos en forma tan inconciente como aprendida.

Tal vez por este significado que alguna vez se le dio a la “rotura” es que los niños, ni bien hablan son capaces de verbalizar la mejor explicación cuando algo se rompe.

Pese al egocentrismo lógico al año y diez meses, cuando el “yo” está a flor de piel, tras su primer cristal quebrado, mi pequeña dijo: “Se rompió”.

¡Santo remedio!, no hay responsables ni sentimiento de culpa. “Se rompió”, no “lo rompí”. A eso le dicen “impersonalidad”, algo ocurre y punto, no importa quién lo ocasionó. Puede llevar mucho tiempo enseñarlo en una clase de Español, pero los niños lo aprenden ni bien pronuncian sus primeros pensamientos hilvanados y los medios de prensa lo utilizan con fines de omisión. Es una mágica forma de esconder al responsable.

Lectura recomendada:
Oraciones impersonales

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Redundancia: "Período de tiempo"

Imagen: Negriza.com
A partir de una simple lectura de un texto original, es muy sencillo encontrar detalles que se podrían omitir sin afectar el sentido. Estas expresiones no agregan información, pero muchas veces son incluidas por el simple hecho de que su uso se ha vuelto común.

Algunos conductores de programas de entretenimiento insisten por estos días en el juego de palabras "me muero muerto", que evidentemente (eso espero) no es expresado por error, sino en tono de broma. Un efecto similar genera el ejemplo que presentaremos, tan frecuente como incorrecto: "período de tiempo".

El error radica en la reiteración innecesaria de una idea. Si nos referimos a plazos o vigencia de llamados no existe "período" de algo más que de tiempo, sin embargo parece que no alcanzara con el uso del sustantivo, algo similar a lo que acontece con el término "lapso", igual de redundante.

La recomendación ante errores como este es leer al menos una vez antes de publicar y prestar atención al sentido. Todo aquello que no agregue información podrá ser suprimido para ganar en claridad y precisión; de lo contrario, si el trabajo es profesional, habrá un editor encargado del "recorte", pero claro que eso no resulta tan agradable al redactor como la modificación realizada por sí mismo.

Lecturas recomendadas 
acerca de acentuación:

martes, 4 de agosto de 2015

“Intervalo”, no “intérvalo”


Ante reiterados errores acerca del uso del término “intervalo”, parece oportuno precisar que la forma correcta de escribirlo no lleva tilde.

Las reglas de acentuación del español son útiles para evitar la duda:

La palabra es acentuada en la penúltima sílaba, por tanto es grave. Como todas las graves finalizadas en vocal no se debe marcar la acentuación con tilde. Se puede plantear la analogía con vocablos como “camionero”, “supermercado”, “navegante”. En todos estos casos no hay necesidad de tilde.

La confusión a la hora de escribir “intervalo” se debe a que muchos hablantes perciben esta palabra como esdrújula, pero esta forma de expresión no aparece registrada en el diccionario, por tanto no es recomendable su utilización.

El sentido más frecuente con que se emplea, se refiere al espacio entre dos tiempos o lugares. Por ejemplo, en un partido de fútbol se dice que el intervalo se efectúa entre el primer tiempo y el segundo. Esperamos que no sea demasiado extenso el intervalo entre la lectura de esta entrada y el momento en que el lector encuentre utilidad a esta recomendación.

Lectura recomendada:Definición de intervalo según Real Academia EspañolaReglas de Ortografía (blog), sobre palabras de acentuación frecuentemente errónea "Intervalo", no "intérvalo" (Fundéu)

Entradas relacionadas en este blog:
Recomendaciones para el uso del tilde
Recomendaciones acerca del uso del tilde
Confusión entre de y
Diferencia entre y se
Te, te y tés


domingo, 7 de junio de 2015

El dato irrelevante de una gira: "agenda intensa"


Si uno busca en Internet la expresión “intensa agenda”, "nutrida agenda" o "agenda cargada"encontrará infinidad de publicaciones, principalmente redactadas por equipos de comunicación institucional.

El motivo tal vez sea la necesidad más o menos consciente de manifestar que la gestión del organismo o autoridad referida se caracteriza por el esfuerzo de concretar muchos encuentros en poco tiempo.

Ante esa reiteración de “intensa agenda” parece oportuno formularse algunas preguntas:
  • ¿Alguna agenda de una visita oficial no es "intensa"?
  • ¿Hay agendas descomprimidas o flexibles?
La respuesta, evidentemente, es no; por la investidura de las autoridades y la necesidad de comunicar acerca de una buena gestión. Todas las agendas de un viaje oficial son “intensas” o “cargadas”.

Entonces:
  • ¿Aporta información mencionar esa característica?
  • ¿Vale la pena destinar un titular a mencionar que en poco tiempo se concretarán muchas actividades?
Seguramente el lector obtendría mejor información si se difundiera el objetivo de las reuniones, los participantes, y, si ya ocurrieron, los logros concretados. En definitiva, nada aporta decir que una agenda es “intensa”. Solamente es una especie de frase preestablecida que se pronuncia respecto a cada encuentro entre autoridades y no tiene otro valor que el de reiterar lo esperable.

Esta adjetivación innecesaria al agregar "nutrida" o "intensa" al sustantivo "agenda" se podría clasificar en la misma categoría de error que cometemos al reproducir citas textuales en donde el entrevistado se elogia a sí mismo o al organismo que representa.

En todo caso, el objetivo de comunicar las virtudes de un organismo o gestión se cumple cuando el lector puede concluir en que ese desempeño fue virtuoso, a partir de la información proporcionada.

Lecturas recomendadas:
Adjetivar cuando es necesario
Atribución impropia
Las opiniones en la redacción institucional

martes, 26 de mayo de 2015

Queísmo: "Estar seguro de que", no "estar seguro que"


Queísmo y dequeísmo (blog TraducThor)
En una nota reciente acerca de políticas sociales es posible encontrar un ejercicio del problema llamado “queísmo”, es decir, una oración en la que se suprimió la preposición “de” en forma incorrecta.

Veamos el párrafo en cuestión:
  • "Cuando hablamos de diálogo social nos referimos a una convicción del Gobierno", sostuvo la ministra Arismendi. “No podemos pensar en transformar la sociedad si todos los que la formamos no estamos convencidos que el diálogo y la participación son el camino”, agregó.
Entonces, corresponde reflexionar:
  •    ¿…”estamos convencidos que…”?
  •    o ¿…“estamos convencidos de que…”?
Para simplificar se podría plantear una oración cualquiera, hipotética, con la perífrasis “estar convencido”.  El siguiente esquema de las valencias verbales sirve para evitar confusiones:


Los adyacentes requeridos de "estar seguro" son sujeto y objeto preposicional
Claramente, la perífrasis “estar seguro” tiene dos valencias verbales, por tanto requiere de dos adyacentes (si se los quiere llamar por sus nombres: sujeto y objeto preposicional). Por tanto, en todo caso es necesaria la preposición “de”.

En conclusión: es incorrecta la expresión "No podemos pensar en transformar la sociedad si todos los que la formamos no estamos convencidos que el diálogo y la participación son el camino".

Se debió haber agregado la preposición "de"; "...estamos convencidos de que..."

Una solución muy fácil para evitar el queísmo:
Hacer la pregunta con el verbo de la oración sobre la que tengamos dudas y agregar "algo" o "de algo" nos ayudará a evitar errores, por ejemplo:
  • ¿"Estamos seguros algo" o "estamos seguros de algo?
La respuesta es: "Estamos seguros de algo", así que no podemos olvidar esa preposición "de".

Ejercicios sobre dequeísmo con soluciones:

Ejercicio en Blog de Lengua

Ejercicios en blog TraducThor

Lecturas recomendadas:
Definición de "queísmo" según Diccionario panhispánico de dudas
 
"Queísmo" y "dequeísmo" según la Fundéu
Valencias verbales: no "pienso de que", sino "pienso que"

 "Reflexionar sobre" y no "reflexionar en"
 Valencias verbales: un recurso para construir bien los enunciados


martes, 12 de mayo de 2015

Valencias verbales: no "pienso de que", sino "pienso que"


En las últimas entradas de este blog, hemos tratado sobre la importancia de las valencias verbales para construir oraciones.

Mediante este instrumento podemos reconocer cuál de los siguientes enunciados es correcto:

  • *Yo pienso de que Peñarol puede ser campeón uruguayo”.
  • “Yo pienso que Peñarol puede ser campeón uruguayo”
Al margen de si el lector coincide con esta afirmación,
¿cómo sabemos si es mejor ”pienso que” o “pienso de qué”?

La respuesta es: mediante el uso de las valencias verbales.
El primer paso es crear una oración posible con el verbo “pensar”.

Por ejemplo:
  • Alguien piensa algo.
¿Cuántas valencias tiene el verbo “pensar”?
Veamos el siguiente esquema para contestar:
  • Alguien          piensa                        algo.
    Sujeto            núcleo oracional     Objeto directo
“Pensar” tiene dos valencias, por lo tanto requiere dos adyacentes: sujeto y objeto directo.

¿Aparece en esta formulación alguna preposición?

Evidentemente, no. Según las valencias de "pensar":
“Alguien piensa algo” (enunciado bien redactado).
*"Alguien piensa de algo" (enunciado erróneo).

 Entonces:
“Yo  pienso que Peñarol puede ser campeón uruguayo” (correcto)
“Yo pienso de que Peñarol puede ser campeón uruguayo? (incorrecto)

En definitiva, las valencias verbales nos indican cómo debemos contruir la oración. Si nuestra redacción no coincide con eso es porque hemos cometido un error.

Si el lector lo desea, podría agregar ejemplos de verbos que, por sus valencias verbales, requieran de preposición, por ejemplo: "hablar". "Alguien habla de algo".

Lecturas recomendadas:
Valencias verbales: un recurso para construir bien los enunciados
El dequeísmo y otros errores por tratar de evitarlo
Algunas características de las preposiciones
Diferencia entre "aspirar" y "aspirar a"
"Reflexionar sobre" y no "reflexionar en"

lunes, 4 de mayo de 2015

Valencias verbales: siempre "reflexionar sobre" y no "reflexionar en"

Imagen: Portal: Atendiendo necesidades.  
De paso: ¿Dónde está el error del texto que acompaña esta imagen?
Hay verbos que siempre que son utilizados en enunciados requieren de una preposición para evitar errores de redacción. Así, por ejemplo: “reflexionar”, para ser correctamente empleado en oraciones, debe ser acompañado por una preposición, pero no por cualquiera. Según las valencias de ese verbo: “alguien reflexiona sobre algo”.

De esta forma, cuando el núcleo de una oración es el verbo “reflexionar” conjugado, siempre lleva un objeto preposicional encabezado por "sobre".

Con el siguiente ejemplo quedará en evidencia la mejor forma de evitar dudas —se trata de una nota acerca del fallecimiento de una persona en situación de calle—:
  • *“La ministra reflexionó en que la solución a este tipo de problemas es compleja”
Reflexionó en” hubiera estado bien si se refiriera al lugar y omitiera el tema. Por ejemplo: “La ministra reflexionó en la reunión de autoridades”. Pero, como hemos visto, el verbo “reflexionar” siempre requiere de un objeto preposicional —una preposición y un sintagma nominal o un pronombre—..



Llevado este esquema al texto original, encontramos la formulación correcta:
  • "La ministra reflexionó sobre que la solución a este tipo de problemas es compleja".
En definitiva, las valencias del verbo demuestran que no es correcto decir que “alguien reflexiona en algo”, sino “sobre algo”.

Al encontrar el error en que se empleó un verbo que requiere la preposición “sobre”, tenemos dos soluciones:

A) Utilizar el verbo con la preposición indicada por las valencias.
  • “La ministra reflexionó sobre que la solución a este tipo de problemas es compleja.
B) Utilizar otro verbo para comunicar una idea similar.
  • “La ministra aseguró que la solución a este tipo de problemas es compleja”
Para resolver correctamente errores por descuidos de las preposiciones requeridas por los verbos es imporante:
  • Considerar las valencias verbales del núcleo oracional.
  • Repasar la lista de preposiciones de nuestro idioma.
 Lectura recomendada:
Características de las preposiciones
Valencias verbales: un recurso simple para construir bien los enunciados
Verbos con preposición