Una de las normas de la Real Academia Española (RAE) más resistidas
por parte de quienes escriben en nuestro idioma es la que indica que es
innecesario utilizar tilde en la palabra
solo.
El problema ya había sido identificado en 1952, tal como consigna
el catedrático Salvador Gutiérrez Ordóñez (
ver nota). Según recordó, en las
publicaciones de la RAE no se tilda la palabra
solo desde
entonces, sin embargo, durante muchos años fue considerado correcto
diferenciar los usos posibles de esta expresión con el mencionado
recurso gráfico.
Este término en algunos casos se refiere a la condición de soledad (entonces
solo es adjetivo) y en otros a que una acción se desarrollaba de manera exclusiva (en este uso,
solo
es adverbio). Para evitar confusiones, era posible acentuar la palabra
cuando se trataba de adverbio. Eran casos de tildes diacríticos.
Ejemplos que antes se consideraban correctos:
- Solo, sé que no sé nada. (Aquí solo es un adjetivo: Estoy solo y sé que no sé nada).
- Sólo sé que no sé nada. (Aquí solo es un adverbio: Solamente sé que no sé nada).
- El juez solo vio el penal. (Aquí solo es un adjetivo: Nadie más que el juez vio el penal).
- El juez sólo vio el penal. (Aquí solo es un adverbio: El juez vio solamente el penal, nada más).
Desde la publicación de la
Ortografía de la lengua española
de 2010, ese tilde es considerado innecesario por parte de la Academia,
lo que lo vuelve incorrecto si se pretende escribir de acuerdo con las
normas. El argumento es que esta palabra, grave por su acentuación y
terminada en vocal, se debe regir por las normas que corresponden a los
vocablos de sus características, es decir, sin tilde.
La Academia
sostiene que no corresponde el tilde diacrítico, que siempre diferencia
palabras tónicas de átonas, debido a que en este caso tanto
solo como
sólo son
palabras tónicas. Esta última precisión resulta de difícil
reconocimiento para los hablantes, ya que nadie se detiene
espontáneamente a pensar si una palabra es tónica o átona. Al margen,
está claro que la ambigüedad se puede evitar si se redacta de manera
precisa. El contexto siempre sirve para aclarar.
En los
ejemplos anteriores (inventados para la ocasión), un simple enunciado y
algún signo de puntuación son suficientes para aclarar.
Ejemplos anteriores con algo de contexto en vez del tilde:
- Acompañado, sé muchas cosas, solo, sé que no sé nada.
- Todo es confusión. Solo sé que no sé nada.
- Miles de protestas. El juez solo vio el penal.
- La única decisión. El juez solo vio el penal.
¿Verdad que es posible identificar en cada ejemplo si se trata de adverbio o adjetivo?
Veamos:
- Adjetivo.
- Adverbio.
- Adjetivo.
- Adverbio.
Claramente, es posible evitar las ambigüedades con una redacción
adecuada. Entonces ¿es necesario depender de un tilde? ¿No caemos en la
arbitrariedad al utilizarlo si se puede evitar? Algunos medios han
decidido mantener el uso de tildes en estos casos. No obstante, padecen
un problema adicional, ya que no siempre resuelven bien cuándo es
correcto su uso.
Ejemplo de un error por acentuar solo:
- Crean instrumento para tocar y componer sólo con la mirada (El Espectador)
¿Por qué el tilde? La regla anterior indicaba su uso en casos de
ambigüedad, pero este no es un caso que deje lugar a dudas. El título
expresa que el instrumento permite tocar y componer solamente con la
mirada, no que una persona sola será quien efectúe la composición.
Tanto
en los ejemplos anteriores como en este, queda claro que cumplir la
norma y evitar el tilde minimiza las posibilidades de cometer un error,
por lo tanto, desde este blog se sugiere respetar la recomendación de la
Real Academia Española.
Lecturas recomendadas:
El adverbio solo y los pronombres, sin tilde (RAE)
La tilde que enfrenta a la RAE con los editores (ABC.es)
Solo con tilde o sin tilde (Blog de lengua)
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