martes, 17 de enero de 2017

Importancia de la precisión en nombres institucionales


El nombre de una institución puede ser motivo de errores siempre que no se corrobore su exactitud. Un ejemplo frecuente en Uruguay por estos días se encuentra en las notas referidas a la Base Científica Antártica Artigas; así se llama, aunque el redactor se vea tentado a agregar la palabra José antes de ese apellido tan especial entre nosotros.

Si usted aún duda, puede corroborar en el portal web del Instituto Antártico Uruguayo, allí es posible encontrar la denominación oficial:

  • Base Científica Antártica Artigas. Correcto.
  • Base Científica Antártica José Artigas. Incorrecto

No siempre el sentido común es efectivo, ya que los nombres son, justamente, una arbitrariedad. En el caso mencionado, la base no incluye el nombre del prócer, aunque es evidente que la intención fue homenajearlo.

Otro ejemplo: Patronato del Psicópata.
Hay quienes dicen que parece de una película de terror, sin embargo ese es el nombre de una entidad. No Patronato del Discapacitado Mental o algo así.

Guste o no, siempre es conveniente corroborar el nombre, ya que el sentido común y las modalidades expresivas nos podrían jugar una mala pasada

Lectura recomendada:

Los nombres de programas comienzan con mayúscula

Mayúsculas en nombres de pueblos y ciudades

Patronato del Psicópata (explicación)

martes, 10 de enero de 2017

Solo un tilde que genera polémicas

Una de las normas de la Real Academia Española (RAE) más resistidas por parte de quienes escriben en nuestro idioma es la que indica que es innecesario utilizar tilde en la palabra solo.


El problema ya había sido identificado en 1952, tal como consigna el catedrático Salvador Gutiérrez Ordóñez (ver nota). Según recordó, en las publicaciones de la RAE no se tilda la palabra solo desde entonces, sin embargo, durante muchos años fue considerado correcto diferenciar los usos posibles de esta expresión con el mencionado recurso gráfico.

Este término en algunos casos se refiere a la condición de soledad (entonces solo es adjetivo) y en otros a que una acción se desarrollaba de manera exclusiva (en este uso, solo es adverbio). Para evitar confusiones, era posible acentuar la palabra cuando se trataba de adverbio. Eran casos de tildes diacríticos.

Ejemplos que antes se consideraban correctos:
  • Solo, sé que no sé nada. (Aquí solo es un adjetivo: Estoy solo y sé que no sé nada).
  • Sólo sé que no sé nada. (Aquí solo es un adverbio: Solamente sé que no sé nada).
  • El juez solo vio el penal. (Aquí solo es un adjetivo: Nadie más que el juez vio el penal).
  • El juez sólo vio el penal. (Aquí solo es un adverbio: El juez vio solamente el penal, nada más).

Desde la publicación de la Ortografía de la lengua española de 2010, ese tilde es considerado innecesario por parte de la Academia, lo que lo vuelve incorrecto si se pretende escribir de acuerdo con las normas. El argumento es que esta palabra, grave por su acentuación y terminada en vocal, se debe regir por las normas que corresponden a los vocablos de sus características, es decir, sin tilde.

La Academia sostiene que no corresponde el tilde diacrítico, que siempre diferencia palabras tónicas de átonas, debido a que en este caso tanto solo como sólo son palabras tónicas. Esta última precisión resulta de difícil reconocimiento para los hablantes, ya que nadie se detiene espontáneamente a pensar si una palabra es tónica o átona. Al margen, está claro que la ambigüedad se puede evitar si se redacta de manera  precisa. El contexto siempre sirve para aclarar.
 
En los ejemplos anteriores (inventados para la ocasión), un simple enunciado y algún signo de puntuación son suficientes para aclarar.

Ejemplos anteriores con algo de contexto en vez del tilde:

  1. Acompañado, sé muchas cosas, solo, sé que no sé nada.
  2. Todo es confusión. Solo sé que no sé nada.
  3. Miles de protestas. El juez solo vio el penal.
  4. La única decisión. El juez solo vio el penal.
¿Verdad que es posible identificar en cada ejemplo si se trata de adverbio o adjetivo?
Veamos:
  1. Adjetivo.
  2. Adverbio.
  3. Adjetivo.
  4. Adverbio.
Claramente, es posible evitar las ambigüedades con una redacción adecuada. Entonces ¿es necesario depender de un tilde? ¿No caemos en la arbitrariedad al utilizarlo si se puede evitar? Algunos medios han decidido mantener el uso de tildes en estos casos. No obstante, padecen un problema adicional, ya que no siempre resuelven bien cuándo es correcto su uso.

Ejemplo de un error por acentuar solo:
  • Crean instrumento para tocar y componer sólo con la mirada (El Espectador)
¿Por qué el tilde? La regla anterior indicaba su uso en casos de ambigüedad, pero este no es un caso que deje lugar a dudas. El título expresa que el instrumento permite tocar y componer solamente con la mirada, no que una persona sola será quien efectúe la composición.

Tanto en los ejemplos anteriores como en este, queda claro que cumplir la norma y evitar el tilde minimiza las posibilidades de cometer un error, por lo tanto, desde este blog se sugiere respetar la recomendación de la Real Academia Española.


Lecturas recomendadas:

El adverbio solo y los pronombres, sin tilde (RAE)

La tilde que enfrenta a la RAE con los editores (ABC.es)

Solo con tilde o sin tilde (Blog de lengua)

Entradas relacionadas en este blog:
Recomendaciones acerca del uso del tilde
Confusión entre de y
Diferencia entre y se
Te, te y tés

Solo un tilde que genera polémicas


Imagen: https://vimeo.com/soloskatemag
Una de las normas de la Real Academia Española (RAE) más resistidas por parte de quienes escriben en nuestro idioma es la que indica que es innecesario utilizar tilde en la palabra solo.



El problema ya había sido identificado en 1952, tal como consigna el catedrático Salvador Gutiérrez Ordóñez (ver nota). Según recordó, en las publicaciones de la RAE no se tilda la palabra solo desde entonces, sin embargo, durante muchos años fue considerado correcto diferenciar los usos posibles de esta expresión con el mencionado recurso gráfico.

Este término en algunos casos se refiere a la condición de soledad (entonces solo es adjetivo) y en otros a que una acción se desarrollaba de manera exclusiva (en este uso, solo es adverbio). Para evitar confusiones, era posible acentuar la palabra cuando se trataba de adverbio. Eran casos de tildes diacríticos.

Ejemplos que antes se consideraban correctos:
  • Solo, sé que no sé nada. (Aquí solo es un adjetivo: Estoy solo y sé que no sé nada).
  • Sólo sé que no sé nada. (Aquí solo es un adverbio: Solamente sé que no sé nada).

  • El juez solo vio el penal. (Aquí solo es un adjetivo: Nadie más que el juez vio el penal).
  • El juez sólo vio el penal. (Aquí solo es un adverbio: El juez vio solamente el penal, nada más).
Desde la publicación de la Ortografía de la lengua española de 2010, ese tilde es considerado innecesario por parte de la Academia, lo que lo vuelve incorrecto si se pretende escribir de acuerdo con las normas. El argumento es que esta palabra, grave por su acentuación y terminada en vocal, se debe regir por las normas que corresponden a los vocablos de sus características, es decir, sin tilde. La Academia sostiene que no corresponde el tilde diacrítico, que siempre diferencia palabras tónicas de átonas, debido a que en este caso tanto solo como sólo son palabras tónicas. Esta última precisión resulta de difícil reconocimiento para los hablantes, ya que nadie se detiene espontáneamente a pensar si una palabra es tónica o átona. Al margen, está claro que la ambigüedad se puede evitar si se redacta de manera  precisa. El contexto siempre sirve para aclarar.
 
En los ejemplos anteriores (inventados para la ocasión), un simple enunciado y algún signo de puntuación son suficientes para aclarar.

Ejemplos anteriores con algo de contexto en vez del tilde:

  1. Acompañado, sé muchas cosas, solo, sé que no sé nada.
  2. Todo es confusión. Solo sé que no sé nada.
  3. Miles de protestas. El juez solo vio el penal.
  4. La única decisión. El juez solo vio el penal.
¿Verdad que es posible identificar en cada ejemplo si se trata de adverbio o adjetivo?
Veamos:
  1. Adjetivo.
  2. Adverbio.
  3. Adjetivo.
  4. Adverbio.
Claramente, es posible evitar las ambigüedades con una redacción adecuada. Entonces ¿es necesario depender de un tilde? ¿No caemos en la arbitrariedad al utilizarlo si se puede evitar? Algunos medios han decidido mantener el uso de tildes en estos casos. No obstante, padecen un problema adicional, ya que no siempre resuelven bien cuándo es correcto su uso.

Ejemplo de un error por acentuar solo:
  • Crean instrumento para tocar y componer sólo con la mirada (El Espectador)
¿Por qué el tilde? La regla anterior indicaba su uso en casos de ambigüedad, pero este no es un caso que deje lugar a dudas. El título expresa que el instrumento permite tocar y componer solamente con la mirada, no que una persona sola será quien efectúe la composición.

Tanto en los ejemplos anteriores como en este, queda claro que cumplir la norma y evitar el tilde minimiza las posibilidades de cometer un error, por lo tanto, desde este blog se sugiere respetar la recomendación de la Real Academia Española.

Lecturas recomendadas:El adverbio solo y los pronombres, sin tilde (RAE)
La tilde que enfrenta a la RAE con los editores (ABC.es)

Solo con tilde o sin tilde (Blog de lengua)

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Confusión entre de y
Diferencia entre y se
Te, te y tés

lunes, 2 de enero de 2017

Términos correctos: "el alerta" y "la alerta"

Una de las palabras que más aumentó su cantidad de apariciones en medios periodísticos uruguayos durante el último año fue "alerta", respecto a fenómenos relacionadas con eventos atmosféricos.

Tras reiterados pronósticos poco auspciosos, se originó la consulta ¿"el alerta" o "la alerta"?

La respuesta es que ambas formas son correctas, aunque en Uruguay se prefiere a juzgar por las búsquedas de titulares con estos términos en Internet este sustantivo en femenino.


En este sentido, es importante recordar que, según el Diccionario de la lengua española, la palabra implica diferentes significados, dos de los cuales se pueden aplicar en estos casos:
  • Situación de vigilancia o atención (sustantivo femenino)
  •  Aviso o llamada para ejercer vigilancia (sustantivo masculino o femenino).
 Las otras acepciones refieren a la interjección para convocar a la vigilancia o un adverbio, en casos como "estar alerta".

En referencia al uso en este caso, el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) determinó los colores verde, amarillo, naranja y rojo para comunicar los riesgos que cada fenómeno implica tal como se demuestra en la imagen anterior. En este sentido, la segunda acepción vista es la más común en los casos en que esta entidad emite recomendaciones preventivas.

La frecuencia de estos avisos llevó a que muchas veces en los titulares se omita la palabra "meteorológica" y directamente se avise acerca del color en cuestión.

Ejemplos:
En ambos casos, se cumple la tendencia de emplear el género femenino; esto se evidencia en los adjetivos referentes a los colores roja y amarilla. No obstante, otro titular de estas fechas dice:

En definitiva, es deseable que diminuya el número de ocasiones en que sean necesarios estos avisos, pero en caso de comunicar al respecto, se puede hacer con el sustantivo en masculino o femenino.

Lectura recomendada:
La alerta, pero también el alerta (Fundéu)¿Es el alerta o la alerta? (Blog Vademécum)
Definición de alerta. Diccionario panhispánico de dudas

jueves, 29 de diciembre de 2016

¡Feliz 2017! ¡Año Nuevo con mayúscula en sus palabras y alegrías!

¡Felicidades a todos quienes dedicaron algún minuto de su tiempo en este medio durante 2016!

Fue un gusto recibir sus comentarios. Cada detalle corregido, cada intento de explicación, en definitiva, cada búsqueda por mejorar nuestro trabajo no hubiera tenido sentido si no fuera por su presencia.

Significó una gran alegría compartir el intento de perfeccionar la escritura, una tarea que muchas veces parece invisible, pero nos ayuda a comunicarnos cabalmente.

¡Abrazo grande y muy feliz Fin de Año a cada uno de ustedes!

Para no perder la oportunidad, es bueno enfatizar que las festividades se escriben con mayúscula inicial, así que es mejor desear un feliz Año Nuevo, que un nuevo año feliz, al menos si este saludo se realiza por escrito. ¡Salud y un próspero 2017!

Lecturas recomendadas:
¡Feliz Navidad!, con mayúscula inicial

Día de Reyes MagosFundación del Español Urgente 
Lavadora de textos
Castellano Actual 

miércoles, 7 de diciembre de 2016

"Hito" es suficiente en lugar de "hito histórico"


"Hito" también significa mojón, claro que en otro uso. Imagen:
A la hora de informar respecto a un suceso, la adjetivación se vuelve redundante. En varias entradas hemos recordado que los textos periodísticos tienen por finalidad informar, por lo tanto, la adjetivación no tiene demasiado lugar en ellos, ya que su función es describir o calificar.

No obstante, siempre se puede citar la opinión de alguien de relevancia para el asunto en cuestión y entonces difundir alguna opinión que resulte de interés.

Aún en estos casos es importante evitar la redundancia, muy frecuente entre los entrevistados que quieren enfatizar las virtudes del suceso acerca del que se expresan. Un amigo periodista me sugirió el siguiente ejemplo: un director dice que la obra inaugurada representa un “hito histórico”.

Antes que nada, habría que considerar si esta valoración implica algún valor informativo. Como ya se detallado en este blog, la importancia de las declaraciones de una autoridad cuando menciona que una iniciativa de su dependencia es “fenomenal”, generalmente podría evitarse. Motivos: la afirmación es obvia y pocas veces incluye información de interés para el lector.

Supongamos que en algún caso se mantiene el “autoelogio” y volvamos a nuestro ejemplo del “hito histórico”. Definitivamente, si algo es un “hito”, el adjetivo “histórico” resulta innecesario. Si no, veamos la definición de la Real Academia Española, en su sexta acepción:

"Hito: Persona, cosa o hecho clave y fundamental dentro de un ámbito o contexto".

Si el tema al que nos referimos cumple la condición de “hito”, evidentemente podría pasar a la historia, lo que se corresponde con la definición de “histórico”.

De verdad, en virtud de la economía del lenguaje, comunicar lo máximo con la menor cantidad de palabras posibles, es muy recomendable evitar estar redundancia.

Para concluir, es posible recordar que la expresión “hito histórica” es utilizada en Estados Unidos de América para designar a lugares o edificios patrimoniales. Tal vez ese uso haya derivado en la misma combinación utilizada con otro fin en nuestras latitudes.

Lectura recomendada: Definición de "hito"(portal Definición)
Diccionario de la Real Academia Española

Otros ejemplos de redundancias:
"Desafío a futuro"
"Aumento constante"
"Inauguración de obras nuevas"
"Período de tiempo"

lunes, 28 de noviembre de 2016

Similitud de sonidos y letras: "cónyuge"-"auge"


Imagen: Ética y sociedad
Tal vez una consecuencia de mi reciente aniversario de matrimonio sea pensar inconscientemente en el amor. Ese debe ser el motivo por el que, al buscar alguna palabra mal escrita para explicar, se me ocurrió como ejemplo "cónyuge", frío vocablo que designa tan linda relación.

Bueno, sin generalizaciones o idealismos, en las siguientes líneas trataré de evitar errores con respecto al término.

Algunas palabras se escriben mal debido a que incluyen sonidos no muy comunes en el idioma español. En esta categoría se podría incluir “cónyuge”, que muchas veces es escrita “cónyugue” y pronunciada también equivocadamente de esa manera.

Según el Diccionario de la Real Academia Española, significa “persona unida a otra en matrimonio”. ¿El desuso de este vínculo determinará los errores? No parece, ya que aún en tiempos en que las parejas solían celebrar el sacramento o la formalidad civil, la palabra se veía mal escrita. Basta revisar publicaciones con cierta antigüedad para constatarlo.

Especulaciones al margen, a fin de aclarar la duda: la expresión debida es “cónyuge”. Para recordar con más facilidad cómo se escribe y se pronuncia, puede ser útil la analogía con el verbo “rugir” en tercera persona del singular: “ruge”. También sirve a estos efectos el verbo "mugir" en la misma conjugación: “muge”, ambas palabras que, espero, no se identifiquen con el matrimonio de los lectores.

Si usted se incluye en el grupo de los enamorados de su pareja, preferirá recordar que "cónyuge" se escribe como el sustantivo "auge". ¿Verdad que es más lindo asimilar con este último término su relación? Si el amor está en auge en su vida, coincidirá conmigo. Por eso, esta similitud fue elegida para el título de la actual entrada.

Las cuatro expresiones: “ruge”, “muge”, “cónyuge” y "auge" se escriben con “g” y en la última sílaba implican la pronunciación /je/, no /gue/. Al observar sus dos últimas sílabas, los sonidos “uge” se reiteran, algo no tan frecuente en nuestra lengua como los sonidos "ugue".

En definitiva, es importante recordar que el sonido /uge/ también es posible en nuestro idioma. Los profesionales del Derecho lo sabrán especialmente, ya que para ellos es común tratar temas vinculados con los "cónyuges" y no con los "cónyugues". Recordar esto, nos ayudará a escribir con corrección.

Para culminar, si a usted le quedó en mente la analogía "ruge"-"cónyuge", al menos podría practicar estas recomendaciones:
  • Evite ser emisor de rugidos y, mucho menos, dar causas para ellos.
  • Utilice esta vivencia para escribir bien cuando se refiera al vínculo marital: “cónyuge”.
  • Recuerde que hay pocas vivencias más disfrutables que una reconciliación.
Lectura recomendada:
Ejemplos de palabras finalizadas en /gue/ (Buscapalabras)
Ejemplos de palabras finalizadas en /uge/ (Buscapalabras)
"Cónyuge" y no "cónyugue" (Universidad de Piura)