martes, 24 de diciembre de 2013

"Desgrabar"-"desgravar": homófonos


La primera observación que realizaremos en esta entrada es que "desgrabar", para designar la acción de transcribir un discurso previamente grabado es un término que no aparece en el Diccionario de la Real Academia Española. Sin embargo, esta palabra es de uso muy frecuente en Uruguay y Argentina, especialmente en ámbitos académicos. Por ejemplo:

  • "Desgrabaré la clase para preparar el examen".

Según podemos observar desde una perspectiva morfológica, la palabra está bien conformada:

  • Prefijo: "des" —significado "inverso" al morfema que sigue.
  • Raíz: "grabar" —verbo empleado para designar la acción de captar sonidos. (Ver diccionario).
Sin embargo, por no ser aún reconocido este término en ámbitos académicos, lo podemos sustituir por "transcribir", que designa la misma acción. Personalmente, no considero un error en este caso utilizar la palabra "desgrabar", ya que está bien conformada, por lo que es probable que solo sea cuestión de tiempo su inclusión en diccionarios académicos.

En todo caso, es imprescindible evitar la confusión con el verbo "desgravar", este sí, aprobado por la Real Academia con el significado:
  • 1. tr. Rebajar los derechos arancelarios o los impuestos sobre determinados objetos.
    (Ver diccionario)
En definitiva, "desgrabar" y "desgravar" son palabras homófonas, ya que se pronuncian igual, se escriben diferente y su significado es distinto.

Lecturas relacionadas:
Confusión entre parónimos y homófonos
Error frecuente: "arroyo" no es "arrollo"

viernes, 20 de diciembre de 2013

"Empoderamiento" será aprobada, pero no es "apropiación"

Blog Psicología Social-Comunitaria
La creciente influencia del inglés en el idioma español impulsa la generación de palabras o la adopción de términos “prestados”. Ejemplos en textos sobre ciencias sociales son el verbo “empoderar” y el sustantivo “empoderamiento”.

Ambos vocablos serán incluidos por la vigésimo tercera edición del Diccionario de la Real Academia Española (RAE);  sus significados ya están publicados en el portal web de esta institución:

  • “Empoderamiento: Acción y efecto de empoderar”. (Ver RAE)
  • “Empoderar: Hacer poderoso o fuerte a un individuo o grupo social desfavorecido”. (Ver RAE)

Al margen de la resistencia que algunos puristas del español manifiestan ante estas expresiones, es importante cuidar la corrección al utilizar estos términos.

Al respecto, presentamos una construcción errónea extraída de un un comunicado:

  • *“Empoderamiento de bienes patrimoniales”.
La frase aparecía en el subtítulo de un texto que refería a la “apropiación” de la ciudadanía uruguaya respecto a lugares de valor histórico como museos, paseos públicos, parques y obras de arte. Claramente, es necesario evitar la confusión entre “empoderamiento” y “apropiación”.

Lecturas relacionadas:

lunes, 16 de diciembre de 2013

Diferencias entre "cuanto" y "cuánto" "en cuanto"

En una nota que incluía una oración con la palabra “cuanto”, se generó la duda acerca de si marcar su
Blog Gramática española
acentuación con tilde o no. El ejemplo es el siguiente:

  • “A los médicos les cuesta ir para el interior. Y en cuanto hacen tres pesos, 'rajan' (emigran)”.

Originalmente la palabra “cuanto” aparecía señalada con tilde en la “a”; error que motivó el siguiente artículo.

Para desarrollar la explicación, es importante recordar que la Real Academia Española define a la palabra en cuestión como pronombre relativo o adverbio relativo de cantidad (ver artículo).

En el Río de la Plata, un uso muy frecuente de “cuanto” es como adverbio relativo de cantidad; ejemplo:

  • Cuanto más entrene, mejor jugará”.

También se utiliza comúnmente como pronombre interrogativo y pronombre exclamativo. Agregamos respectivos ejemplos:

  • “¿Cuántas personas asistirán al acto?”
  • “¡Cuánto tiempo sin vernos!”.

En fin, la duda se resuelve si apreciamos que el tilde en estos casos cumple un función diferenciadora, diacrítica.

  • Cuanto”: adverbio relativo de cantidad.
  • Cuánto”: pronombre interrogativo o exclamativo de cantidad.

En la locución “en cuanto” no se requiere tilde, ya que se comunica una idea de celeridad, pero no se interroga, ni se exclama.

Lectura recomendada:

martes, 10 de diciembre de 2013

"Adecúa" es tan correcto como "adecua"

En una redacción institucional recibí la consulta: "¿'adecuá' o 'adecua'?", en referencia a la conjugación del verbo "adecuar" en presente, tercera persona singular. La respuesta espontánea fue: "'adecúa', porque así lo pronunciamos la mayoría de los uruguayos". En España, seguramente la forma elegida hubiera sido "adecua".

Como hemos visto, la acentuación de un mismo término en algunos casos puede variar según el uso de los hablantes de un determinado lugar. La lengua es una construcción social en continua evolución, así que las expresiones que en un momento se consideran erróneas, con el transcurso del tiempo y el incremento de la cantidad de hablantes que las prefieren, son reconocidas por la Real Academia Española.

 Forma menos usada en el Río de la Plata
De esta forma, las pronunciaciones se modifican y los diccionarios las incorporan. Es lo que aconteció con la palabra "adecúa". Este cambio fue aceptado por la Real Academia Española en 2010 (ver diccionario), pero aún genera resistencia en algunos hablantes "puristas", que prefieren los términos tal como se utilizaban y consideran que no cumplir con las reglas de acentuación siempre es un error.

En el ejemplo concreto, "adecúa" es una palabra grave terminada en vocal, lo que según las reglas de acentuación, impediría que se marque con tilde. Este uso también rompe la regla de que los verbos terminados en "uar", precedidos por "c" o "g" no se acentúan al ser conjugados.

La misma irregularidad ocurrió con los verbos "licuar" y "evacuar". Una gran cantidad de hablantes prefirió pronunciar esas conjugaciones con acento, y tienen igual derecho de modificar la lengua que el que tuvieron los primeros hablantes de la época antigua, que modificaron las palabras heredadas del latín. Por lo tanto, según el uso de cada región, ambas formas son consideradas correctas.

Lectura recomendada:
¿Adecúa o adecua? (Blog Correctoras de Papel)
¿Adecúo o adecuo? (Blog de Lengua)
"Período"-"periodo" son igual de correctas (Blog Redactarmejor)

jueves, 5 de diciembre de 2013

Confusiones entre "sí" y "si"

En tiempos en que cada vez se utiliza menos el tilde para señalar la acentuación en forma correcta es frecuente la confusión entre "sí" y "si".

Para evitar este error, es importante repasar los significados y, antes que nada, reconocer que hay dos usos diferentes del "sí" (con tilde).

Según constata la Real Academia Española: "Sí" puede ser un pronombre personal, en la forma flexiva de tercera persona. Ejemplo: (sugerido por este blog):
Sustantivo, nombre comercial 
  •    "El zaguero da lo mejor de sí".
"Sí" también funciona como adverbio que expresa afirmación. Comúnmente es utilizado para responder a preguntas. Ejemplo:
  •  —"¿Te quieres casar conmigo?"
     —"¡Sí!".
El problema se origina cuando se expresa "sí" en lugar de la conjunción "si" (ver diccionario de la RAE), que denota condición. Ejemplo:
  •  "Si Nacional gana el domingo, será campeón uruguayo" (disculpen la expresión del deseo del autor de estas líneas, fue un lapsus, pero el ejemplo es correcto).
En definitiva, en textos periodísticos he encontrado errores como:
  • *" Nacional gana el domingo, será campeón uruguayo".
Como hemos visto, una omisión de un tilde puede cambiar el sentido de lo que se expresa o, directamente, constituir un error ortográfico que se debe evitar.

Lectura recomendada acerca de "si"





lunes, 2 de diciembre de 2013

"Te" "té" y "tés"

Portal Mundo Culinario 
Muchas veces una simple expresión de apenas una sílaba puede generar complicaciones, dudas, consultas e inclusive polémicas a la hora de redactar: es el caso de "te", "té" o "tés". ¿Cuándo se escribe con tilde? ¿Por qué?

Lo primero que debemos hacer es diferenciar qué designa cada una de estas expresiones y si hay casos en que, escritas de una misma forma, incluyen diferentes significados.


  • "Te" es un pronombre personal. Ejemplo: "Te quiero".
  • "Te" designa a una letra. Ejemplo: "La palabra 'tilo' comienza con 't'".
  • "Té" se emplea para referir a una infusión. Ejemplo: "Tomaremos el té".
  • "Tés" es el plural del término anterior: Ejemplo: "Tomaremos dos tés".

En el último significado enumerado parece lógico cuestionar el motivo del tilde. Si se piensa en el término en relación con el pronombre, no sería necesario diferenciar las palabras, ya que el pronombre no varía en número. Sin embargo, es útil el tilde diacrítico para evitar la confusión entre el plural de la referencia a la infusión ("tés") y la referencia al plural de la letra del abecedario ("tes"). Si bien, esta necesidad puede resultar discutible, la Real Academia Española mantiene en su normativa el uso del tilde en este caso.

Lecturas recomendadas:
Acerca de "té"-"te"
"Té" con tilde y "te" sin tilde (Blog de Lengua) 
Origen de la palabra "té" (Blog Verbi Clara)
"Té" (con tilde) y "te" (sin tilde) (Lenliblog)

Acerca de acentuación:

jueves, 28 de noviembre de 2013

"Quizá" y "quizás" son términos correctos

Relaciones TN
En una entrada reciente, una estimada lectora consultó si el adverbio "quizá" se escribe "quizás" en algunos lugares en particular, tal como ocurre con las diferentes formas de acentuación que los hablantes adoptan para una misma palabra.

No me atrevería a afirmar que "quizá" o "quizás" sean unánimemente adoptados por los hablantes de un lugar, al menos eso no ocurre en Uruguay, donde ambos términos aparecen en forma alternada. Por lo tanto, no se trataría aquí de una variante diatópica.

Dos ejemplos del diario El País de Montevideo:
  • Héctor Bado: "Hicimos todo lo posible y quizá más" (ver nota)
  • Bonomi: "Quizás los resultados no sean los mejores" (ver nota)
La Real Academia Española considera correcto el uso de las dos expresiones. Constata que "quizás" se originó a partir de "analogía de este adverbio de duda o probabilidad con otros terminados en 's'".

En definitiva, se puede utilizar ambas palabras en cualquier contexto, sin riesgo de cometer un error ortográfico.

Lectura recomendada:
Quizá, quizás (Blog De las palabras a los hechos)
¿Quizá o quizás? (Blog El Ortógrafo)

martes, 26 de noviembre de 2013

"Período"-"periodo" son igual de correctas

Foto: Enciclopedia de Salud
La palabra "período" y la palabra "periodo" designan a una misma realidad. Según la Real Academia Española:

Período o periodo.
(Del lat. periŏdus, y este del gr. περίοδος).
1. m. Tiempo que algo tarda en volver al estado o posición que tenía al principio.
2. m. Espacio de tiempo que incluye toda la duración de algo.
3. m. Menstruo de las mujeres y de las hembras de ciertos animales.
4. m. Cronol. Ciclo de tiempo. Período juliano, de Metón.
5. m. Fís. Tiempo que tarda un fenómeno periódico en recorrer todas sus fases, como el que emplea un péndulo en su movimiento de vaivén, la Tierra en su movimiento alrededor del Sol, etc.
6. m. Gram. Conjunto de oraciones que, enlazadas unas con otras gramaticalmente, adquieren sentido completo. U. más refiriéndose a las construcciones condicionales, concesivas o semejantes.
7. m. Mat. Cifra o grupo de cifras que se repiten indefinidamente, después del cociente entero, en las divisiones inexactas.
8. m. Med. Tiempo que duran ciertos fenómenos que se observan en el curso de las enfermedades.

Al margen de estas definiciones, los hablantes de algunos lugares pronuncian la palabra como esdrújula (período) y los hablantes de otros lugares la pronuncian como grave (periodo). El significado siempre es el mismo, la acentuación solamente se debe a costumbres propias de cada zona. En estos casos, lo indicado es escribir el término con la acentuación correspondiente a la forma de pronunciar de quienes reciban el mensaje. Las diferencias en estos casos pueden ser reconocidas como variantes diatópicas.

Lecturas recomendadas acerca de acentuación:

jueves, 21 de noviembre de 2013

“Sino” es diferente de “si no”

Blog: Puesyocreoque
Con motivo de la clasificación de Uruguay al Campeonato Mundial de Fútbol, tras el empate frente a Jordania, la prensa citó, como siempre, las declaraciones del entrenador Óscar Washington Tabárez. En una de sus expresiones, el “Maestro” emitió una oración que no siempre fue bien transcripta:
  • “Llegó un momento en que por los malos resultados caímos en la tabla de la Eliminatoria y fuimos a jugar el 11 de junio de este año a Puerto Ordaz, sin margen de error en absoluto. Sino ganábamos se terminaba todo” (...) (Ver artículo en el portal El Espectador)
En la última oración, en realidad se debió escribir:
  • Si no ganábamos se terminaba todo” (...)
En sus declaraciones, Tabárez utilizó el “si” condicional, casualmente acompañado por la negación ("si no ganábamos…") para contraponer el fracaso que representaba la hipotética derrota con la alegría por la clasificación finalmente obtenida. Sin embargo, en la nota que tomamos para graficar esta confusión se empleó la conjunción adversativa “sino”, que tiene un significado diferente al que el técnico comunicó en su discurso.

El error fue escribir “sino” en lugar de “si no”
El error en la nota publicada respecto a esas declaraciones fue confundir ese “si” condicional, seguido de una negación (que debió escribirse separada por un espacio), con la conjunción adversativa “sino”.

Veamos la diferencia según las definiciones de la Real Academia Española:
  • Si: "Conjunción: Denota condición o suposición en virtud de la cual un concepto depende de otro u otros". 
Se aplica para la expresión citada.
  • "Sino 2. (De si1 y no). 1. conj. advers. U. para contraponer un concepto afirmativo a otro negativo anterior.No lo hizo Juan, sino Pedro. No quiero que venga, sino, al contrario, que no vuelva por aquí. No sentí alegría ninguna por él, sino, antes bien, pesadumbre.
  • Conj. advers. Denota idea de excepción. Nadie lo sabe sino Antonio.
  • Conj. advers. Solamente, tan solo. No te pido sino que me oigas con paciencia.
  • Conj. advers. Denota adición de otro u otros miembros a la cláusula. NO SOLO por entendido, sino también por afable, modesto y virtuoso, merece ser muy estimado".
No se aplica para la expresión citada.

Lecturas recomendadas:
Confusión entre "sí" y "si" (Redactarmejor)
Sino junto y si no separado (Blog de Lengua)
Si no y sino (AulaFacil)
Distingamos "si no" de "sino" (DelCastellano)
"Sobretodo o "sobre todo" "sino" o "si no" (Puesyocreoque)

lunes, 18 de noviembre de 2013

"Construido", "destituido", palabras graves sin tilde

Blog Peru 21.Pe
Es muy frecuente ver señaladas con tilde algunas palabras,verbos en participio, finalizadas en "uido". Entre otros ejemplos, podemos mencionar "huido", "concluido", "destruido". En estos casos es un error indicar el tilde.

La Real Academia Española constata que estas palabras incluyen diptongo —secuencia de vocales que se pronuncian dentro de la misma sílaba—, en estos casos dos vocales cerradas —"u" e "i"— y son graves no finalizadas en "n" o "s", por lo tanto se deben acentuar según la norma, es decir, sin tilde.

La acentuación equívoca radica en considerar hiato (separación de las vocales del diptongo debido a la acentuación de una de ellas) en casos en que el diptongo se debe mantener, por ejemplo en la palabra "construido", la separación en sílabas sirve como ejemplo:

  • cons- trui-do (correcto, con diptongo)
  • cons-tru-í-do (incorrecto, con hiato)
Otra palabra en la que se presenta el mismo error habitualmente es el sustantivos "ruido", para el que corresponde la anterior explicación. 


Lectura recomendada:
Recomendaciones acerca del uso de tilde (redactarmejor)
Reglas de acentuación (Diccionario Panhispánico de Dudas)
Opinión de un corrector de estilo (NarrativaBreve)
Clases de palabra por lugar del acento (Reglas de Ortografía)
Acento o tilde (El Castellano)
¿Por qué la palabra "construir" no lleva tilde? (Yahoo respuestas)
Explicación en Foro Cervantes
Asunto concluido (Blog Perú Castellano Actual)

viernes, 15 de noviembre de 2013

Internet: minúscula inicial y sin artículo

Web informatex
A partir de la consulta de si la palabra "internet" se debe escribir con mayúscula o minúscula inicial; con artículo masculino ("el internet") o femenino ("la internet") parece oportuno recordar la definición que la Real Academia Española (RAE) estableció en este caso: "internet. 1. amb. Red informática mundial, descentralizada, formada por la conexión directa entre computadoras mediante un protocolo especial de comunicación" (Diccionario de la RAE).

Minúscula inicial
A partir de esta definición, apreciamos que el sustantivo es considerado sustantivo común (no nombre propio), por lo que se sugiere el uso de minúscula inicial. 

Sin artículo
"Internet" es un préstamo lingüístico, un sustantivo tomado del idioma inglés. En esa lengua el artículo "the" precede tanto a sustantivos masculinos, como femeninos o neutros. Tal vez por ello, se genera la duda en español y es posible considerar correcto el uso del artículo masculino, el femenino o inclusive ningún artículo en este caso. 

Ejemplos:
  • La información se difunde más rápido en internet.
  • La información se difunde más rápido en la internet.
  • La información se difunde más rápido en el internet.
Como se aprecia, el término es considerado ambiguo, así que las tres formas presentadas en los ejemplos son correctas. Sin embargo, el uso de los hablantes determina la expresión más aceptada y las academias terminan por avalar las preferencias populares. En Uruguay, el sustantivo "internet", con minúscula inicial y sin artículo es la forma más utilizada. Por lo tanto, desde este blog se sugiere utilizar ese vocablo tal como aparece en el primer ejemplo presentado.

Lecturas recomendadas (el debate data de un buen tiempo):

viernes, 8 de noviembre de 2013

El uso innecesario de "y/o"

Imagen blog No me parece
En las enumeraciones que detallan requisitos es muy frecuente el uso de dos nexos coordinantes separados por una barra (“y/o”), sin embargo, esta formulación es innecesaria.

Al respecto, presentamos el siguiente ejemplo:
  • “Los interesados deben presentar diplomas y/o certificados de inscripción” (en base a comunicados publicados en portales oficiales de Uruguay).
En este caso, si se pretende comunicar que ambos documentos son indispensables, alcanza con escribir “diplomas y certificados de inscripción”.

Si en el comunicado en cuestión para inscribirse alcanza con una de estas acreditaciones, el nexo “o” es suficiente (“diplomas o certificados”).

Justamente, “o”, que expresa la idea de adición, no es excluyente, por lo tanto no siempre implica la idea de disyunción. Eso se evidencia en los siguientes ejemplos:
  • “Podrán participar instituciones públicas o privadas” (Ejemplo De Perú)
  • “Podrán participar instituciones públicas y privadas”
Ambas formulaciones expresan que los dos tipos de instituciones pueden participar. En definitiva, en ningún caso es necesario utilizar los dos nexos, por lo que es recomendable evitar la fórmula “y/o”.

Lectura recomendada:
Uso de y/o (Fundéu)

jueves, 7 de noviembre de 2013

Atribución impropia: solamente seres animados pueden ser amigables

Blog ingeniería "amigable"
La atribución impropia es una figura interesante desde una perspectiva estilística, siempre y cuando sea utilizada con una finalidad comunicativa y no por descuido del redactor. Así, en poesía y obras narrativas es común encontrar este recurso que consiste en complementar un sustantivo con un adjetivo que no le corresponda por alguna de sus características. Por ejemplo:
  • "A izquierda y a derecha, absortos en su lúcido sueño, se perfilan los rostros momentáneos de los lectores, a la luz de las lámparas estudiosas, como en la hipálage de Milton". (A Leopoldo Lugones, Jorge Luis Borges, ver ejemplos en blog Historias Académicas de la Literatura).
Las lámparas, como objeto inanimado, no pueden ser "estudiosas", característica que al margen de la ficción solamente se puede atribuir a una persona. La genialidad de Borges permitió trasladar la acción de estudiar a un objeto de un lugar concebido para tal fin. En este caso existe una voluntad expresiva para romper la regla.

Ahora veremos un ejemplo de equívoco por uso de una atribución impropia muy frecuente en redacciones periodísticas:
  • *"UTE apuesta por vehículos amigables con el medio ambiente" (Uy.press).
En este caso se produjo el error que mencionamos con anterioridad, ya que los vehículos no pueden ser "amigables con el medio ambiente", sino, en todo caso "eficaces para mantener el cuidado ambiental", "menos nocivos" o caracterizados por alguna expresión que sustituya el adjetivo.

Otro uso del término "amigable" es frecuente en ámbitos de difusión de servicios de diseño y programación de páginas de Internet:, por ejemplo:
  • Diez consejos para el diseño de páginas web amigables (web).
En estos casos es más recomendable emplear adjetivos como "accesibles" o "fàciles de utilizar".

Lectura recomendada:

martes, 29 de octubre de 2013

“Récord”, no “record”

Portal web de deportes
La palabra proveniente del inglés “récord” es un caso de préstamo lingüístico, es decir, un término adoptado por los hablantes de español que dio lugar a una expresión adaptada al sistema de nuestra lengua. Así, por ser una palabra grave no terminada en “n”, “s” o vocal es necesario agregar el tilde correspondiente.

En lo que respecta a la formación de plural en casos como este, “récords”, el Diccionario Panhispánico de Dudas indica que los sustantivos y adjetivos terminados en grupos consonánticos —en este caso “rd”— forman plural con “s”.

En definitiva, “un récord”, “muchos récords”, pese a que habitualmente se olvida acentuar esta palabra en ejemplos como el siguiente:

*“Suárez de record” (portal Tenfielddigital, 15 de octubre de 2013)

Lecturas recomendadas:

lunes, 7 de octubre de 2013

Diferencia entre "sé" y "se"

Videos: tildes diacríticos
En nuestro intento por aportar información sobre dudas que los programas de redacción no resuelven, encontramos el caso "sé"-"se". Así tenemos:

"Sé": Primera persona singular, presente del verbo saber. Por ejemplo: "Sé lo que hiciste el verano pasado".

"Sé": Imperativo del verbo ser, segunda persona singular en forma de confianza.     
Por ejemplo: "Sé buen niño".

Ambos usos de "sé" se escriben igual, con tilde. El contexto ayuda a determinar el sentido del término en estos casos. Sin embargo, hay otros usos de la expresión "se", sin tilde.

Así tenemos, por citar algunos ejemplos:

  •         Pronombre personal "se". Ver ejemplos de usos en El Castellano.
  •         Pronombre reflexivo "se". Ejemplo: "El niño se lava las manos".
  •          Sustituto de "le" o "les", Ejemplo: "Se las regalaron".
  •         "Se" intensificador del verbo: Se comió tres platos.
  •         "Se" recíproco. Ejemplo: "María y Juan se besaron".
  •         "Se" pronominal: Es parte de algunos verbos. Ejemplo: "Arrepentirse"
  •        "Se" impersonal. Ejemplo: Se vende leña.

    En definitiva, es imprescindible recordar que la expresión "sé" y "se" no son equivalentes y que los programas informáticos no registran el mal empleo de alguno de estos términos. En caso de dudas, siempre es necesario corroborar para evitar errores en estos casos de tilde diacrítico.

Lectura recomendada:
Usos correctos del se (Instituto Nacional de Tecnologías y Formación del Profesorado)
"Sé" con tilde y "se" sin tilde (blog Alberto Bustos)
Uso del pronombre personal "se" (El Castellano.org)
¿"Sé" usar "se"?(Redactarmejor)

Acerca de errores en tildes que no registran las computadoras:
"Diálogo", "dialogo" y "dialogó"
"Súmate o sumate"
"Dé" y "de"

jueves, 3 de octubre de 2013

"Diálogo", "dialogo" y "dialogó": confusión frecuente

Blog: Idioma Español (Jennifer Silva)
Hemos comentado en otras entradas que los programas de corrección automática de textos en las computadoras no son totalmente fiables. Siempre es necesaria la capacidad del redactor para asegurarse de haber concretado un trabajo sin errores.

Un descuido muy común entre quienes confían exclusivamente en la tecnología es confundir "diálogo", "dialogo" y "dialogó". Veamos definiciones simples de estos términos:

  • Diálogo: conversación entre, al menos dos personas. Tipo de obra literaria.
  • Dialogo: primera persona singular, presente, modo indicativo del verbo dialogar.
  • Dialogó: tercera persona singular, pretérito perfecto, modo indicativo del verbo dialogar.
En trabajos de edición es frecuente encontrar un término utilizado cuando se debió emplear otro. Esto puede ocurrir por desconocimiento de las reglas de acentuación o por exceso de confianza en el programa procesador de textos, que no indica este tipo de incorrección.

En definitiva, reafirmamos: solamente una segunda lectura y una revisión adecuada pueden garantizar la calidad del trabajo finalizado.

Lecturas recomendadas:

miércoles, 25 de septiembre de 2013

“Requerir” o “requerir de”

En la imagen, la mayúscula de "ayuda" es innecesaria.
El verbo “requerir” significa, según la Real Academia Española (RAE): ‘Necesitar algo’, ‘pedir algo a alguien, especialmente cuando se tiene autoridad o legitimidad para ello’, ‘llamar [a alguien] o solicitar [su presencia]’ y ‘solicitar el amor [de alguien]’.

En los casos en que se refiere a “necesitar algo” la academia constata que normalmente se utiliza como transitivo pero también reconoce que se ha extendido el uso del verbo como intransitivo, seguido de un complemento con  “de”.

En definitiva, son aceptadas las construcciones de los dos tipos.  Por ejemplo:

  • “El próximo gobierno va a requerir de un liderazgo muy fuerte y certero". 
  • “El próximo gobierno va a requerir un liderazgo muy fuerte y certero".

(El primer ejemplo fue tomado de El País de Montevideo, 17 de junio de 2013, el segundo fue creado a partir de esa expresión. Ambos son gramaticalmente válidos).

Oficialmente se prefiere la segunda construcción, sin embargo, como vimos, ambas son aceptadas por la RAE, que atribuye el uso de la preposición a la analogía entre el verbo “requerir” y el verbo “necesitar”.

Lectura recomendada:
Blog Bien Redactado
La oración como unidad

viernes, 13 de septiembre de 2013

Confusión entre “dé” y “de”

Uno de los errores más comunes entre quienes confían en los correctores automáticos de los procesadores de textos es confundir “dé” con “de”.

En el primer caso, tenemos al verbo dar conjugado en primera,  segunda (en trato de respeto) o tercera persona del singular, en tiempo presente del modo subjuntivo. Veamos respectivos ejemplos:

  • Es probable que (yo) dé propina si me atienden.
  • Es probable que (usted) dé propina si lo atienden.
  • Es probable que (él) dé propina si lo atienden.

Otro uso que enumeramos es “de”, sin tilde. Se trata de una preposición (ver definición y usos registrados por la Real Academia Española). También se puede designar con “de” el nombre de la tercera letra de nuestro abecedario (grafía "d").

El tilde que diferencia “dé” y “de” es llamado diacrítico, su función, justamente es distinguir entre un uso y otro de esta expresión. La omisión, como decíamos, solo se puede detectar por parte de una persona. Esto es comprobable en Word-Windows 2010 y en anteriores versiones, en las que se puede escribir sin recibir notificaciones, por ejemplo: * "Es probable que yo de propina si me atienden bien".

Lecturas recomendadas:

lunes, 9 de septiembre de 2013

La importancia de la sintaxis (ejemplo de error)

Redacción sin dolor, buenos ejemplos para trabajar sintaxis
La sintaxis es la parte de la gramática que permite seleccionar el orden en el que presentamos la información y unimos las oraciones. Hemos visto en una entrada anterior la importancia de alternar entre oraciones simples y compuestas, así como de evitar la acumulación de estructuras repetidas.

En lo que refiere al orden, en ocasiones depende del gusto del redactor y no cambia sustancialmente el mensaje; sin embargo en muchas oportunidades puede generar una verdadera confusión. Veamos un ejemplo:
  • El caballo viejo pastaba en el predio abandonado.
  • El viejo caballo pastaba en el abandonado predio. 
La segunda formulación parece mucho más poética que la primera. En este caso, las variantes no implican cambios en la información pero sí en el estilo, por lo tanto, merecen la atención de quien redacta y,  especialmente, de quien corrige.

Ejemplo de error de sintaxis
La edición digital del diario El País de Montevideo correspondiente al lunes 9 de setiembre publicó la siguiente expresión en una noticia (ver artículo completo):
  • “La Justicia del país andino tiene una denuncia de abuso sexual que había realizado Raúl Gómez sobre el hijo de una cuñada de 9 años. En el Ministerio del Interior dijeron a El País que Chile determinó el cierre de fronteras para el uruguayo”.
Observaciones: …”una cuñada de 9 años” es una expresión equivocada en este caso, ya que resulta evidente que quien tiene esa edad es el hijo de la cuñada y no ella. Además, desde una perspectiva de selección léxica se podría agregar que no parece muy apropiado el uso del verbo “tener”, por su falta de precisión. Una expresión indicada en este caso sería:
  • La Justicia del país andino recibió una denuncia de abuso sexual que había realizado Raúl Gómez sobre el hijo de 9 años de una cuñada.
Claramente, no es lo mismo una expresión que la otra, por lo que el descuido de la sintaxis queda evidenciado en este texto.

Lecturas recomendadas:
La oración como unidad

jueves, 5 de septiembre de 2013

"Estand" es la castellanización de "stand"

Foto: SCI
En coincidencia con la 108 ª edición de la muestra agroindustrial Expo Prado 2013 es oportuno recordar que la palabra stand, de procedencia inglesa, tiene ya un equivalente castellanizado: estand.

Como en todos los casos en que una lengua toma palabras de otras, se trata de un proceso llamado préstamo lingüístico. En nuestro idioma hay muchísimos ejemplos, especialmente de términos provenientes del inglés. En esos casos, al principio es común la tendencia a escribir la palabra con la grafía de origen, sin embargo, con el transcurso del tiempo el término castellanizado se vuelve familiar.

Así, es posible pensar que la misma resistencia que genera la expresión estand se ocasionó cuando la Real Academia adoptó términos como fútbol (a partir de football), estadio (de stadium) o estándar (de standard), por citar algunos ejemplos.

El término estand se encuentra en la versión digital, avance del  Diccionario de la Real Academia, con el significado: “Instalación dentro de un mercado o feria, para la exposición o venta de productos”.

Tal como designa el Diccionario Panhispánico de Dudas, el plural de esta palabra se forma agregando una "s" al final, igual que en todos los términos finalizados en grupos consonánticos, procedentes de otras lenguas.  Así, el singular es estand y el plural, estands.

Lecturas recomendadas:

martes, 3 de septiembre de 2013

¿"Setiembre" o "septiembre"?. Simplificación de /pt/

Imagen:  Setiembre: el final (lectura recomendada)
La expresión “setiembre” es igual de correcta que “suscrita” o “sétimo”. Respectivamente, pueden ser sustituidas por “septiembre”, “suscripta” y “séptimo”.

¿Más ejemplos? “Ascrito”, “inscrito”, equivalentes a “adscripto” e “inscripto”. Todos son reconocidos por la Real Academia Española y se originan por la simplificación del sonido ocasionado por la unión de /p/ y / t /.

El grupo de consonantes /pt/  resulta de difícil pronunciación, así que en estos ejemplos el sonido /p/ fue suprimido y dio lugar a las nuevas palabras, que fueron pronunciadas por los hablantes primero, y aceptadas por las academias mucho tiempo después.

Volviendo al ejemplo del mes en curso; Uruguay es uno de los países en que más popularmente se sustituyó “septiembre” por “setiembre”.  La Real Academia Española constató esta variante y la aceptó, no obstante, recomienda el uso que incluye el sonido /p/, por considerarlo más culto.

En nuestro país es indudable que la pronunciación de este término no depende del grado de instrucción de los hablantes, ya que el término “setiembre” está tan extendido que es el que aparece en los almanaques, en el nombre de algunas calles y en comunicados de índole académica o institucional;  incluso actualmente ha sido utilizado en campañas de publicidad. En definitiva, aquí parece más apropiado utilizar la palabra sin “p”.

Las analogías de otras simplificaciones de “pt” avalan esta expresión en casos no tan aceptados por estas latitudes. Por ejemplo, es más popular “setiembre” que “sétimo”, también aprobado por la RAE, pero considerado inapropiado por la mayoría de los hablantes uruguayos.

Para concluir con información respecto al vocablo que designa al mes, es interesante recordar el origen de la palabra, proveniente del latín: “september”. Otro dato curioso es que significaba “séptimo”, ordinal que designaba a ese mes en un antiguo calendario romano que comenzaba en marzo y tenía un total de diez meses, entre los que setiembre era el séptimo.

Lectura recomendada:

lunes, 2 de septiembre de 2013

"Súmate" o "sumate": La acentuación y los enclíticos

En el prediseño de un afiche para difundir una campaña de alfabetización de adultos se presentó la siguiente duda: “sumate a las clases” o “súmate a las clases”.

¿”Súmate” o “sumate”? Ambas opciones son igualmente válidas en términos de corrección. La solución depende del lugar en que se encuentren los hablantes.  En los países del Río de la Plata, “sumate” parece la opción indicada, mientras que en otras regiones, “súmate” será la expresión elegida.

El tuteo y el voseo
El verbo utilizado en este caso, “sumar”, fue utilizado en modo imperativo en segunda persona del singular, como es común en campañas publicitarias informales.

La diferencia se debe al uso del pronombre personal “tú” (tuteo) o “vos” (voseo) para referirse a un interlocutor en situaciones que no requieran de formalidad.

El imperativo varía según la forma de tratamiento elegida. Para el voseo, el imperativo del verbo se acentúa en la última sílaba: “sumá”. Mientras tanto, en los casos de tuteo, el imperativo se acentúa en la primera sílaba: “suma”, sin necesidad de señalar esa pronunciación con tilde.

Así, de acuerdo a las reglas de acentuación:

  • “Sumá”: palabra aguda finalizada en vocal. Se escribe con tilde.
  • “Suma”: palabra grave finalizada en vocal. Se escribe sin tilde.

La forma verbal con pronombres enclíticos
En ambos casos, “te”, forma de dativo o acusativo de segunda persona del singular en masculino y femenino se une al verbo como enclítico (en una sola palabra), por lo que es posible formar: “sumate” (vos) o “súmate” (tú) según el tratamiento preferido.

Según el Diccionario Panhispánico de Dudas: "...la palabra formada por las formas verbales con enclíticos deben acentuarse gráficamente siguiendo las reglas de acentuación". Entonces:

  • En el primer caso, palabra grave finalizada en vocal, no es necesario el uso de tilde.
  • En el segundo uso, palabra esdrújula, siempre lleva tilde en la antepenúltima sílaba. 

En definitiva, ambas formas son posibles, el uso preferido y la acentuación cambian según una convención de los hablantes.

Lectura recomendada:

martes, 27 de agosto de 2013

"Concluir" y sus complemento de régimen

Imagen Iberdrola
En una entrada reciente, nos dedicamos a observar el verbo "concluir" en una acepción en la que requiere complemento de régimen. Más precisamente, en los casos en que se refiere a la actividad intelectual que permite llegar a una conclusión. (Ver entrada al respecto).

La afirmación de que en ese uso el verbo en cuestión requiere complemento de régimen generó opiniones opuestas, así que nos encontramos ante uno de esos temas apasionantes que motivan a buscar argumentos.

A continuación, propongo un ejemplo y el correspondiente análisis sintáctico.

  • El técnico concluyó en que la mejor estrategia era defender.

El  análisis sintáctico se reduce al siguiente esquema:

  • El técnico (sujeto)
  • concluyó (núcleo verbal)
  • en que la mejor estrategia era defender (complemento de régimen conformado por la preposición “en” y la oración “la mejor estrategia era defender” transpuesta a función nominativa por la conjunción “que”).

En caso de que se suprimiera la preposición “en”, diríamos:

  • El técnico concluyó que la mejor estrategia era defender.

El análisis sintáctico sería:

  • El técnico (sujeto)
  • concluyó (núcleo verbal)
  • que la mejor estrategia era defender (objeto directo encabezado por la conjunción “que”, que transpone a función nominativa a la oración “la mejor estrategia era defender”).

Desde el punto de vista de la sintaxis, ambas construcciones son posibles, ya que ninguna resulta agramatical. Sin embargo, la idea que se expresa de una forma no es la misma que la que se expresa de otra.

Aplicación del planteo teórico de Emilio Alarcos 
Volviendo al primer ejemplo, cabe destacar que en ese uso el verbo “concluir” no requiere un objeto directo en que recaiga su denotación, no obstante acepta complemento preposicional. Para verificarlo, es posible utilizar las pruebas propuestas por Emilio Alarcos en su Gramática de 1994 a fin de reconocer lo que él llamó objeto preposicional (en otras gramáticas, complemento de régimen):

  1. El objeto preposicional puede responder a la pregunta encabezada por la unidad interrogativa “qué” precedida de la preposición.
  2. En una construcción ecuacional se duplica la preposición del ejemplo original.
  3. Si el significado léxico del complemento de régimen fuera conocido y pudiera ser elidido, en su  lugar se debería ubicar un representante pronominal tónico precedido de la preposición pertinente. (Alarcos Lorach, Emilio. Gramática de la Lengua Española, 1994).

Veamos las pruebas aplicada a nuestro complemento de régimen en el ejemplo “el técnico concluyó en que la mejor estrategia era defender”.

  1. Ante la pregunta “¿en qué concluyó el técnico?  la respuesta se encuentra en nuestro complemento de régimen (objeto preposicional para Alarcos).
  2. Construcción ecuacional: “En que la mejor estrategia era defender fue en lo que concluyó el técnico". Tal como destacó Alarcos, la preposición se duplica en los casos en que nuestra expresión sometida a análisis representa al complemento de régimen.
  3. El técnico concluyó en eso. Se cumple la sustitución del complemento de régimen por un representante pronominal tónico precedido de la preposición permanente.

En definitiva, según la aplicación de la propuesta teórica de Alarcos parece atinado afirmar que en algunos usos el verbo “concluir”, pese a ser transitivo, puede no requerir objeto directo, sino objeto preposicional.

Aplicación de observaciones realizadas por Alex Grijelmo
Otra propuesta útil para este análisis es el planteo de Alex Grijelmo respecto a ejemplos de complemento de régimen. Este autor presenta el siguiente ejemplo:

  • Confío en que llegues antes de la cena.

Y detalla:

…"el complemento preposicional renuncia a la condición de complemento directo que podría esperarse de él (por ejemplo, creó que llegará antes de la cena), pues aquí resulta imposible porque el régimen del verbo corta la circulación gramatical de las oraciones transitivas. La acción del verbo no pasa directamente a un complemento (al complemento directo) porque la preposición obligada establece un desvío.
Así: Confío en que llegue antes de la cena (al contrario de lo que sucede con creo que llegarás antes de la cena), no se puede volver pasiva: 'Que llegue antes de la cena es confiado por mí'… horroroso. Pero sí que llegue antes de la cena es creído por mí. (No es una frase muy estilosa, ni muy del idioma, pero sí resulta gramatical)". (Grijelmo, Alex. La gramática descomplicada. Impresos y Acabados Editoriales S.A de C.V, Nicolás Romero, Estado de México. 2007, p 371).

Aplicación de observaciones realizadas por Emile Sagler.
Para concluir (justamente en el sentido que estamos analizando) es oportuno citar el trabajo de Emile Sagler en donde dice:

"Concluir con (cuando aluda al con significado de fin). Las cortes de 1706  que concluyeron con la proclamación de Carlos III. 2. de (razonamiento) No debe concluirse de esto que el autor se conforme… Se podría concluir de aquí… 3. en (razonamiento). Algunos teóricos han venido a concluir en que el vehículo y el modo de presentación de la noticia pueden ser tan interesantes y excitantes como la noticia en si… 4. en (resultado). Eran indiscutiblemente bebedores empedernidos, y todas sus noches concluían en borrachera.(Sagler, Emile. Diccionario de uso de las preposiciones españolas. Editorial Espasa Calpe, S. A. 2007).

.

viernes, 16 de agosto de 2013

"Inequidad" e "iniquidad"

Imagen
Durante la corrección de un trabajo reciente, se presentó la duda entre dos términos que se pronuncian de forma muy similar pero contienen significados diferentes: "Inequidad" o "iniquidad", en el siguiente contexto:
  •  "El Gobierno procura terminar con las situaciones de inequidad (o iniquidad) que afectan a los jóvenes".  
En el referido discurso, la palabra correcta era "inequidad"; esto se constató con el correspondiente audio para realizar la transcripción. Sin embargo, la situación de duda generó la búsqueda y correspondiente reflexión.

"Inequidad" no se encuentra en el diccionario
En informes de valor sociológico es muy frecuente el término "equidad", y por tanto, también "inequidad" en referencia a las diferencias de acceso a derechos y oportunidades que tienen diferentes grupos sociales. 

Al momento de recurrir al Diccionario de la Real Academia Española es posible apreciar que "inequidad" no se encuentra registrada. Justamente, esta ausencia incrementó la duda entre el uso de "inequidad" o "iniquidad" en el referido trabajo. Sin embargo su conformación no presenta irregularidades.

Respecto al sentido, está claro que el prefijo "in" antes del morfema base "equidad" transforma el significado de la nueva palabra en opuesto al significado de "equidad".  Según el diccionario, "equidad" significa "igualdad"; por su parte, el significado de "inequidad" refiere a desigualdad. 

El Diccionario Panhispánico de Dudas y las posibles confusiones
Finalmente, la definición de "inequidad" fue encontrada en el Diccionario Panhispánico de Dudas, que inclusive se refiere a la posible confusión:
  • "Inequidad. ‘Desigualdad o falta de equidad’. Además, en la especificación correspondiente se recomienda: "No debe confundirse con iniquidad (‘maldad o injusticia’; → iniquidad)".
El problema, entonces, está resuelto: "inequidad" es un término correcto, adecuado en referencia a cuestiones sociológicas y no está en el diccionario. 

Como hemos visto, los diccionarios aportan soluciones pero no incluyen a todos los términos. Así que en algunas oportunidades es necesario evaluar la formación de las palabras y, en caso de no haber errores de construcción, ni falta de pertinencia según lo que se pretenda comunicar, pueden ser utilizados términos que no se encuentren registrados.

Lectura recomendada:

jueves, 15 de agosto de 2013

Los diccionarios: guías útiles pero no mandatos

Imagen: Blog Pablo Pando
Los diccionarios de las academias de lengua son indispensables para quienes trabajamos con el lenguaje. Sin embargo, no es correcto pensar que contienen todas las palabras de nuestro idioma, ni que las variantes que aún no están registradas no deben ser empleadas. A continuación, compartiremos algunos consejos acerca del uso de estos instrumentos indispensables para las tareas de redacción y corrección.

Lo primero que debemos reconocer es que los diccionarios constatan los significados que las palabras designan según su uso por parte de determinadas colectividades y las formas en que deben ser escritas. También permiten apreciar las diferencias entre términos utilizados en situaciones de comunicación formal y vocablos que corresponden a contextos de confianza entre los hablantes.

El registro de las palabras es una tarea infinita, ya que la lengua está en constante modificación. Todo el tiempo se generan nuevas expresiones y significados. Inclusive se producen cambios en el “uso” de una misma palabra, que pueden llegar a ser contradictorios.

Cambios semánticos registrados
En un momento dado, los hablantes de una comunidad adoptan un nuevo significado; pasado cierto tiempo muchas personas emplean esta acepción y, finalmente, el diccionario la registra. El orden de los acontecimientos en la “historia” de una palabra es ese: no se trata de que el diccionario establezca con qué significado se emplea un término, sino de que los hablantes son quienes definen las palabras, entonaciones y significados con las que se comunican.

Veamos un ejemplo de cambio de significado constatado por el Diccionario de la Real Academia Española:

  • “Enervar”, que significaba “debilitar, quitar fuerzas” pasó a significar también “poner nervioso”.

Cambios de significados y nuevos términos no registrados
Los nuevos sentidos de las palabras que no han sido registrados por los diccionarios, así como palabras que aún no han sido incluidas, no ocasionan dificultades en situaciones de comunicación informal. Sin embargo, a la hora de expresarse oralmente o redactar en forma profesional, es recomendable respetar las definiciones ya reconocidas por las academias, a fin de evitar malos entendidos o generar una imagen de descuido de nuestro trabajo.

Veamos un ejemplo de cambio de significado aún no registrado.

  • “Bizarro”, que según la Real Academia Española significa “valiente”, “generoso, lúcido, espléndido”, para el hablante promedio del Río de la Plata es sinónimo de “cómico”, “ridículo” o “gracioso”.

Un ejemplo de palabra no registrada por el diccionario:

  • “Rapidísimo”, formada según las reglas morfológicas del español, y de significado conocido por muchos hablantes.

En definitiva, podemos concluir en que:

  • Es importante utilizar los diccionarios para conocer la forma correcta de escribir las palabras.
  • Los sinónimos son de utilidad para evitar la redacción monótona, además enriquecen nuestro texto con las variantes que ofrece el idioma.
  • No siempre que una palabra no aparezca en el diccionario debemos evitar su uso.
  • Emplear las palabras en los casos en que el significado que queramos expresar coincida con la primera acepción registrada en el diccionario es una práctica que favorece la comunicación exitosa. Por ejemplo: para el verbo “contar”, el significado de “atribuir algo a alguien” es la decimosegunda acepción, así que si quisiéramos expresar esa idea sería más recomendable utilizar otro verbo. Podría ser “incluir”, que en su segunda acepción significa, respecto de una cosa, “contener a otra”.



Vínculos:
Diccionario en línea de la Real Academia Española
Diccionario Panhispánico de Dudas de la Real Academia Española

lunes, 5 de agosto de 2013

Diferencia entre "aspirar" y "aspirar a"

Castellano Actual
No es lo mismo "aspirar algo" que "aspirar a algo", este es uno de los casos en que las preposiciones afectan al sentido del verbo que las precede. Es indispensable la utilización de "a" para expresar que el verbo "aspirar" refiere a un deseo que se pretende cumplir y no al hecho de inhalar.

Según la Real Academia Española "aspirar" significa, en su acepción más frecuente:
1. tr. Atraer el aire exterior a los pulmones.

En este caso el verbo se presenta sin ninguna preposición. Sin embargo, es muy frecuente su uso para designar el sentido de "pretender" o "desear" algo. Entonces es imprescindible el uso de la preposición "a", tal como lo indica el Diccionario Panhispánico de Dudas.

Por ejemplo: El candidato aspira a ocupar el puesto de alcalde.    Correcto
                      *El candidato aspira ocupar el puesto de alcalde.        Incorrecto

Más información sobre preposiciones
Las preposiciones conectan  a los sintagmas (conjuntos de palabras que, con un orden establecido e invariable, comunican un significado y cumplen una función sintáctica determinada). Pueden encabezar oraciones subordinadas, representar al antecedente que sustituyen y cumplir su función sintáctica dentro de la subordinada.

A pesar de que no desarrollan un significado en sí mismas, afectan el sentido de la comunicación, por lo tanto no se puede prescindir de ellas sin afectar el mensaje que queramos expresar.

Lecturas recomendadas:
Algunas características de las preposiciones
Errores frecuentes con la preposición "a"
El dequeísmo y los errores por tratar de evitarlo
"Interpelación a alguien" es diferente a "interpelación de alguien"
"A ver" no es lo mismo que "haber"

miércoles, 31 de julio de 2013

El pronombre relativo "quien" siempre debe referirse a una persona (antecedente)

Pronombres relativos
Todas las palabras del español pueden expresar algún significado; algunas son más precisas que otras, por lo que la selección es muy importante para comunicar sin dificultades un mensaje determinado. Los pronombres relativos (que, quien, cual, cuyo) "piden prestado" el significado a una palabra que aparece con anterioridad, a la que representan en el discurso.

Veamos un ejemplo: 
  • La Comisión Honoraria analizará el proyecto, para luego informar los resultados al Ministerio de Industria, que los transmitirá al Presidente de la República.
En este caso el pronombre "que" funciona como reiteración de "Ministerio de Industria" y nos permite comunicar una acción protagonizada por integrantes de esa entidad. Como vimos, "que" toma el significado de una expresión anterior. Este recurso es útil, especialmente en la comunicación escrita, para evitar la reiteración de palabras y facilitar la lectura y la comprensión. No obstante los pronombres no tienen significado propio, es importante recordar que aportan determinada información, por lo que no cualquier pronombre puede sustituir a cualquier sustantivo anterior. Así, es correcto el uso de "que" en el ejemplo anterior, sin embargo, es un error realizar construcciones como:
  • *La Comisión Honoraria analizará el proyecto, para luego informar los resultados al Ministerio de Industria, quien los transmitirá al Presidente de la República.
En este caso, el pronombre relativo "quien" personifica a la entidad ministerio en forma innecesaria; está mal empleado, ya que siempre debe sustituir a una persona. En caso de sustituir a un ente inanimado el pronombre indicado es "que".

Vínculos recomendados acerca de anáfora y pronombres:
Explicación del uso de pronombres relativos (Web livingspanish)

Lecturas recomendadas:
Cassany Daniel, La cocina de la escritura. Editorial Anagrama, Barcelona, 1995.
Enríquez, Emilia V. El sistema pronominal español. En Introducción a la lingüística española. Manuel ALVAR (dir.). Ed. Ariel, S.A. Barcelona, 2000.
Mederos Martín, Humberto. Procedimientos de cohesión en el español actual.
Universidad de Santa Cruz de Tenerife, 1988.
M.A.K. Halliday - Ruqaiya Hasan. Cohesión en inglés. Longman, Londres, 1976
                               (Traducción: Profs. C. Acquarone – A. Gil – J.C. Pereira)