martes, 31 de enero de 2012

Equidad de género a la hora de escribir

El idioma Español no es "sexista" ni "discriminador"; como sistema, nos provee de sinónimos y variantes estilísticas con las que podemos crear discursos que representen a mujeres y hombres y crear mensajes para que quienes los lean se sientan afín y ninguna persona considere que con nuestra redacción estamos discriminando.


El masculino genérico: una expresión sustituible en algunos casos

Es interesante recordar que género y sexo no son sinónimos. A nivel gramatical, las palabras que en su terminación indican género pueden ser consideradas masculinas, femeninas o neutras pero no por ello son sexuadas. Por ejemplo: “mesa” es una palabra femenina por su terminación, “banco” es masculina.

“La causa del sexismo lingüístico no se encuentra en la propia lengua, sino en el uso discriminatorio que los hablantes hacen de ella”[1].
Las palabras de este idioma son mucho más antiguas que las luchas sociales y la reivindicación de derechos, por lo que sus componentes (morfemas) proporcionan información variada según la categoría gramatical  pero nunca informan acerca del sexo. No obstante, reconociendo el valor de las reivindicaciones de género, en ocasiones se puede buscar expresiones más inclusivas.

Algunas recomendaciones para evitar las expresiones sexistas:

1. Buscar expresiones inclusivas y genéricas.
2. Desdoblar la expresión resumida.
3. Reemplazar un adjetivo por un sinónimo que no varíe en género.
4. Antes de expresar un adjetivo, anteponer un sustantivo sin marca de género.                                  


Ejemplos de cada recurso: 

1- Inclusivo: La ciudadanía tiene instrucción (esta es la mejor expresión)
     No inclusivo: Los ciudadanos tienen instrucción.
 
2- Los ciudadanos y ciudadanas son instruidos e instruidas 
    (no es adecuado porque no se puede continuar desglosando por género, por ejemplo si hay muchos adjetivos o palabras de otras categorías que requieran concordancia)

3- Los ciudadanos y ciudadanas de este país tienen instrucción 
     (mejor que la opción 2 pero no tan buena como la 1)

4- Inclusivo: Las personas jóvenes.
    No inclusivo: Los jóvenes participarán de los cursos.
    Es conveniente usar el masculino solo cuando nos referimos a un hombre, no así cuando nos referimos a hombres y mujeres.

Errores frecuentes
El excesivo cuidado por el lenguaje inclusivo nos puede “jugar en contra” fundamentalmente en dos usos:

  • El artículo duplicado (“los y las trabajadores”) tiende a ser seguido por adjetivos que ya no son inclusivos. Por ejemplo: "Los y las trabajadores y trabajadoras son muy efectivos en su tarea, especialmente cuando son jornaleros en la mayoría de los casos". 
  • La utilización de artículos (él, la, los, las) que indiquen género antepuestos a sustantivos que no designan diferencias entre hombres y mujeres. Por ejemplo: "El programa es realizado para los y las jóvenes". Una expresión inclusiva que no induce a este error puede ser: "El programa es realizado para jóvenes" o "para las personas jóvenes". 


Otros errores que conviene evitar:


Uso de las barras os/as al final de una palabra
 Solo utilizable para formularios, ya que para textos representa una recarga innecesaria.

Uso de @ 
Es un error en lo que respecta al uso de símbolos, ya que no “@” no es un grafema del español.

Algunas sugerencias

Podemos utilizar
En lugar de

la adolescencia
los adolescentes

la juventud
los jóvenes

la infancia/la niñez
los niños

la ciudadanía
los ciudadanos

la humanidad
los hombres

la descendencia
los descendientes



Podemos utilizar
En lugar de

el profesorado
los profesores

el campesinado
los campesinos

el alumnado
los alumnos

el funcionariado
los funcionarios

el electorado
los electores

el vecindario
los vecinos

Las personas mayores                             
los ancianos

         

Material relacionado:
Redacción políticamente correcta (acerca de discriminación)

Vínculos acerca de lenguaje no sexista:









10 comentarios:

  1. Muy bueno, práctico y descriptivo.
    Seguí así.
    Felicitaciones por el blog.

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  2. La RAE sacó un nuevo artículo hace 2 días, fijate acá:

    http://www.rae.es/rae/gestores/gespub000011.nsf/voTodosporId/8A2D12812A66E09FC12579B6005787A2?OpenDocument&i=6

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  3. Es un gran aporte, aunque la discusión se extienda por mucho tiempo está claro que se puede redactar bien sin afectar la susceptibilidad de ningún grupo.

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  4. Hola, Martìn. Muy bueno todo. Me podrìas pasar un mail? Necesito consultarte. Gracias

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  5. Muy útil tu aporte, Martín, y muy atinadas tus sugerencias; aunque sigo privilegiando el ahorro de las palabras en beneficio de una comunicación más fluida. La susceptibilidad es una debilidad de quien la padece, no del idioma.

    ¡Excelente tu blog!, hasta donde he podido leer. Volveré.

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    1. Muchas gracias, Nelly. Comparto tu idea acerca de este tema. Muchas veces se presenta la dicotomía (falsa) entre expresar mensajes claros o cumplir con giros políticamente correctos.

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  6. Buen planteamiento. Estoy aprendiendo cada vez más leyendo tu blog. Particularmente rechazo el lenguaje sexista. Más todavía cuando aquí en Venezuela se usa y se abusa de ello. Todo comenzó cuando el fallecido Hugo Chávez llegó al poder y quiso cambiar todo. Hasta la forma de hablar y se puso a darle género a todo. Incluso a palabras que no tienen género, como estudiantes, por ejemplo.
    Ahí comenzó el desastre y el ataque al idioma, y muerto Chávez, en su honor, sus seguidores, desde el presidente para abajo todosí los funcionarios públicos, de todos los niveles hablan así: "estudiantes", estudiantas; atletos y atletas. Y esto lo hace incluso gente preparada, académicos, doctores, en fin, profesionales universitarios.
    La constitución nacional de Venezuela está redactada así, con redundancia, pésimamente escrita que dificulta su lectura rápida o cuando menos normal. Este desastre língüístico se hizo supuestamente pensando en la "igualdad de la mujer". Sin embargo, la discriminación sigue:
    1.- Primero se nombra siempre al hombre y luego la mujer: profesores y profesoras, maestros y maestros, atletos y atletas, estudiantes, estudiantas, deportistos y deportistas...
    2.- La mujer en Venezuela sigue siendo víctima de discriminación (por ser mujer) y de maltrato físico, laboral, psicológico e intelectual. ¿De cuál igualdad hablan?
    Cervantes y todos los demás grandes escritores, yo soy inocente.

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    1. Muchas gracias Elba. Es muy valioso tu aporte, disculpas por la tardanza en responder, pero es que estoy de licencia y me he conectado poco en los últimos días. Te envío los mejores deseos para este año que comienza. Saludos cordiales.

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  7. Visto que este desastre lingüístico venezolano se extendió más allá de las fronteras de Venezuela, quienes siguen sin criterio de crítica alguna -siguen al rebaño, y disculpen el simil, que no busca ofender a nadie- quienes trabajan en comunicación y /o educación deberían leer a fondo y entender el blog de Martín Acuña. Aprenderán. Aprenderemos.

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    1. Saludos cordiales, Elba. ¡Muchas gracias por tu valoración del blog! En realidad, considero que los aportes de los lectores son el verdadero motor de este trabajo, con sus consultas, aportes y, por sobre, todo con las palabras de ánimo que impulsan la búsqueda continua de superación. Seguimos en contacto.

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