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lunes, 23 de mayo de 2016

Es diferente "enseñar sobre" que "enseñar contra"

Ejemplo de afiche bien resuelto. En este caso se evitó
la expresión "sobre" violencia de género y se utilizó "contra"
En alguna entrada anterior hemos visto que las preposiciones, tal vez por lo minúsculas que parecen en relación con otras categorías de palabras, son subestimadas, al punto de que muchas veces aparece una u otra indistintamente cuando se quiere expresar una idea.

Una nota que revisé recientemente renovó este pensamiento, ya que el sentido comunicado en el título varió sustancialmente debido al uso de la preposición:

En este caso decía:
  • MEC ofrecerá a educadores cursos sobre violencia doméstica

En lugar de:
  • MEC ofrecerá a educadores cursos contra violencia doméstica

La primera versión, presentada originalmente, cometía la ambigüedad de que su formulación era similar a otras que indican que se enseña a hacer algo y no a prevenirlo.

Por ejemplo:
  • MEC ofrecerá cursos sobre historia contemporánea
  • MEC ofrecerá cursos sobre corte y confección
En estos ejemplos, nadie dudaría de que el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) enseña sobre historia contemporánea o cómo realizar corte y confección. En cambio, en nuestro título, la analogía comunica que se enseña “sobre violencia de género”, y esta expresión no precisa que en realidad se enseña “para prevenir” esta problemática. Es decir, "contra", que sería la preposición correcta.

La falta de claridad en este caso no es de sintaxis, ni de corrección, sino de sentido: Decir que “se enseña para prevenir” no es lo mismo que decir que “se enseña sobre”.

Claro que sería muy enfermizo pensar que alguien enseña cómo ejercitar la violencia, pero en todo caso es mejor ser precisos a la hora de informar. Lo más recomendable para hablar de temas sobre los que se quiere prevenir, en definitiva, es incluir expresiones que comuniquen esa idea.

lunes, 4 de mayo de 2015

Valencias verbales: siempre "reflexionar sobre" y no "reflexionar en"

Imagen: Portal: Atendiendo necesidades.  
De paso: ¿Dónde está el error del texto que acompaña esta imagen?
Hay verbos que siempre que son utilizados en enunciados requieren de una preposición para evitar errores de redacción. Así, por ejemplo: “reflexionar”, para ser correctamente empleado en oraciones, debe ser acompañado por una preposición, pero no por cualquiera. Según las valencias de ese verbo: “alguien reflexiona sobre algo”.

De esta forma, cuando el núcleo de una oración es el verbo “reflexionar” conjugado, siempre lleva un objeto preposicional encabezado por "sobre".

Con el siguiente ejemplo quedará en evidencia la mejor forma de evitar dudas —se trata de una nota acerca del fallecimiento de una persona en situación de calle—:
  • *“La ministra reflexionó en que la solución a este tipo de problemas es compleja”
“Reflexionó en” hubiera estado bien si se refiriera al lugar y omitiera el tema. Por ejemplo: “La ministra reflexionó en la reunión de autoridades”. Pero, como hemos visto, el verbo “reflexionar” siempre requiere de un objeto preposicional —una preposición y un sintagma nominal o un pronombre—..



Llevado este esquema al texto original, encontramos la formulación correcta:
  • "La ministra reflexionó sobre que la solución a este tipo de problemas es compleja".
En definitiva, las valencias del verbo demuestran que no es correcto decir que “alguien reflexiona en algo”, sino “sobre algo”.

Al encontrar el error en que se empleó un verbo que requiere la preposición “sobre”, tenemos dos soluciones:

A) Utilizar el verbo con la preposición indicada por las valencias.
  • “La ministra reflexionó sobre que la solución a este tipo de problemas es compleja.
B) Utilizar otro verbo para comunicar una idea similar.
  • “La ministra aseguró que la solución a este tipo de problemas es compleja”
Para resolver correctamente errores por descuidos de las preposiciones requeridas por los verbos es imporante:
  • Considerar las valencias verbales del núcleo oracional.
  • Repasar la lista de preposiciones de nuestro idioma.
 Lectura recomendada:
Características de las preposiciones
Valencias verbales: un recurso simple para construir bien los enunciados
Verbos con preposición

sábado, 25 de abril de 2015

Valencias verbales: un recurso simple para construir bien los enunciados


       ADYACENTE         PREGUNTA             SE PUEDE SUSTITUR POR
En muchas oportunidades,  los adyacentes que complementan el significado de un verbo determinan el sentido del enunciado y se vuelven necesarios para una buena redacción. Por eso, es muy importante reconocerlos a través de las valencias verbales.

Veamos un sencillo ejemplo de cómo utilizar este instrumento, las valencias. En la oportunidad se emplea el verbo “construir” como núcleo:
  • “La empresa construye los edificios solicitados”.
Como seguramente el lector recordará, los adyacentes que pueden complementar el significado de un verbo son: sujeto léxico, objeto directo, objeto indirecto, objeto preposicional o circunstanciales (repaso de características en imagen de arriba).

De estos, algunos son requeridos por el significado verbal: sujeto léxico,objeto directo, objeto indirecto, objeto preposicional. Los adyacentes circunstanciales nunca son requeridos por el verbo, pero igualmente son útiles para agregar información.

¿Cómo saber qué adyacentes requiere un verbo?
Hay una forma muy sencilla de saber qué adyacentes son necesarios: “hacer preguntas” al significado del verbo. Las valencias están determinadas por la cantidad de interrogantes que se debe hacer al verbo para construir un enunciado. Si se le hacen dos preguntas, las valencias serán dos y, por tanto, tendrá dos adyacentes. Cada uno de los adyacentes responde a una pregunta (ver cuadro de arriba)

 En este caso, al verbo "construir" se le puede preguntar:
  • "¿Quién construye?"
     El adyacente que responde esta interrogante es el sujeto léxico.
  • "¿Qué construye?"
      El adyacente que responde es el objeto directo.
Por lo tanto, el verbo “construir” tiene dos valencias y requiere dos adyacentes: sujeto y objeto directo.

ESQUEMA DEL FUNCIONAMIENTO DE VALENCIAS DEL VERBO "CONSTRUIR"

Por ser un enunciado simple, el anterior no generó dudas acerca de su escritura, pero ahora veremos otros ejemplos en los que el uso de las valencias nos puede ayudar a escribir correctamente.

¿Cuándo la preposición hace la diferencia entre redactar bien o mal?
Supongamos que hablamos de un grupo de jóvenes uruguayos. ¿Cuál es la diferencia entre las siguientes expresiones?
  • “Los jóvenes aspiran el Teatro de Verano”.
  • “Los jóvenes aspiran al Teatro de Verano”.
En el primer caso nos estaríamos refiriendo a que realizan tareas de limpieza.
Sin embargo, en el segundo, con el solo agregado de la preposición “a”, cambia el sentido de lo que expresamos. Se podría interpretar que se trata de artistas que desean actuar en el Teatro de Verano.

Las dudas pueden ser resueltas si utilizamos bien las valencias verbales. Si nuestra intención es comunicar que los jóvenes limpian, las valencias del verbo “aspirar” son dos: sujeto y objeto directo.

ESQUEMA DE LAS VALENCIAS DEL VERBO "ASPIRAR" (LIMPIAR)

Sin embargo, si el verbo se refiere al acto de desear algo hay una diferencia muy importante.

                  ESQUEMA DE LAS VALENCIAS DEL VERBO "ASPIRAR + A" (DESEAR)
El verbo mantiene dos valencias, pero ahora una es el sujeto y la otra el objeto preposicional. Este último siempre va encabezado por una preposición y es imprescindible para que el sentido del verbo sea "desear algo", por lo que la “a” es fundamental si se quiere comunicar que los jóvenes desean llegar al teatro.

De esta forma:
  • “Los jóvenes aspiran el Teatro de Verano” (limpian con una aspiradora).
  • “Los jóvenes aspiran al Teatro de Verano” (desean actuar en el teatro).
La observación de las valencias puede no ser necesaria cuando utilizamos verbos que no presentan dificultad porque tienen un sentido único, pero en oraciones con verbos que varían su significado según los adyacentes que los acompañen, las valencias nos pueden ayudar a redactar la oración de forma correcta.

Otro ejemplo para pensar:
Los enunciados con el verbo “concluir” pueden generar confusión acerca de si se refieren al final de algo (conclusión) o al razonamiento que permite concluir en algo. Si nos referimos al sentido del verbo como razonamiento ¿Cuál de las siguientes opciones es la correcta?
  • “El técnico concluyó en que el resultado fue malo”
  • “El técnico concluyó que el resultado fue malo”

Lectura recomendada para encontrar la respuesta:

 "Concluir" o "concluir en" 





Acerca de las preposiciones



Otras lecturas relacionadas:
Diferencia entre "aspirar" y "aspirar a"
El dequeísmo y los errores por tratar de evitarlo
Errores frecuentes con la preposición “a”
Locuciones “junto con” y “junto a” 
"Interpelación a alguien" es diferente a "interpelación de alguien"

miércoles, 25 de septiembre de 2013

“Requerir” o “requerir de”

En la imagen, la mayúscula de "ayuda" es innecesaria.
El verbo “requerir” significa, según la Real Academia Española (RAE): ‘Necesitar algo’, ‘pedir algo a alguien, especialmente cuando se tiene autoridad o legitimidad para ello’, ‘llamar [a alguien] o solicitar [su presencia]’ y ‘solicitar el amor [de alguien]’.

En los casos en que se refiere a “necesitar algo” la academia constata que normalmente se utiliza como transitivo pero también reconoce que se ha extendido el uso del verbo como intransitivo, seguido de un complemento con  “de”.

En definitiva, son aceptadas las construcciones de los dos tipos.  Por ejemplo:

  • “El próximo gobierno va a requerir de un liderazgo muy fuerte y certero". 
  • “El próximo gobierno va a requerir un liderazgo muy fuerte y certero".

(El primer ejemplo fue tomado de El País de Montevideo, 17 de junio de 2013, el segundo fue creado a partir de esa expresión. Ambos son gramaticalmente válidos).

Oficialmente se prefiere la segunda construcción, sin embargo, como vimos, ambas son aceptadas por la RAE, que atribuye el uso de la preposición a la analogía entre el verbo “requerir” y el verbo “necesitar”.

Lectura recomendada:
Blog Bien Redactado
La oración como unidad

lunes, 5 de agosto de 2013

Diferencia entre "aspirar" y "aspirar a"

Castellano Actual
No es lo mismo "aspirar algo" que "aspirar a algo", este es uno de los casos en que las preposiciones afectan al sentido del verbo que las precede. Es indispensable la utilización de "a" para expresar que el verbo "aspirar" refiere a un deseo que se pretende cumplir y no al hecho de inhalar.

Según la Real Academia Española "aspirar" significa, en su acepción más frecuente:
1. tr. Atraer el aire exterior a los pulmones.

En este caso el verbo se presenta sin ninguna preposición. Sin embargo, es muy frecuente su uso para designar el sentido de "pretender" o "desear" algo. Entonces es imprescindible el uso de la preposición "a", tal como lo indica el Diccionario Panhispánico de Dudas.

Por ejemplo: El candidato aspira a ocupar el puesto de alcalde.    Correcto
                      *El candidato aspira ocupar el puesto de alcalde.        Incorrecto

Más información sobre preposiciones
Las preposiciones conectan  a los sintagmas (conjuntos de palabras que, con un orden establecido e invariable, comunican un significado y cumplen una función sintáctica determinada). Pueden encabezar oraciones subordinadas, representar al antecedente que sustituyen y cumplir su función sintáctica dentro de la subordinada.

A pesar de que no desarrollan un significado en sí mismas, afectan el sentido de la comunicación, por lo tanto no se puede prescindir de ellas sin afectar el mensaje que queramos expresar.

Lecturas recomendadas:
Algunas características de las preposiciones
Errores frecuentes con la preposición "a"
El dequeísmo y los errores por tratar de evitarlo
"Interpelación a alguien" es diferente a "interpelación de alguien"
"A ver" no es lo mismo que "haber"

martes, 3 de abril de 2012

Errores en el uso de la preposición "entre"

La preposición "entre" es útil para comunicar la idea de intermediación entre dos límites, que pueden ser geográficos o temporales. También es utilizada para comunicar la idea de participación conjunta.

  • Veamos ejemplos de cada uso:
  • Entre Argentina y Uruguay se encuentra el río.
  • Entre la una y las dos de la tarde llegaremos a la clase.
  • Entre todos podremos hacerlo en menos tiempo.
Tal como hemos visto con otras preposiciones, la falta de reflexión a la hora de escribir provoca errores, en ocasiones muy reiterados.

Es muy común ver en publicaciones de Ciencias Sociales en Uruguay, oraciones como la siguiente:
  • *La población entre 20 y 28 años estudia en institutos. 
En este caso se expresa que la población pasa de 20 a 28 años estudiando en institutos, cuando en realidad se quiere decir:
  • La población de entre 20 y 28 años estudia en institutos.
La expresión equivalente: "La población de edades entre los 20 y 28 años estudia en institutos" incluye la misma información y presenta un análisis sintáctico que ofrece menos dificultades.
  • La población de edades entre los 20 y 28 años estudia      en institutos
                      SUJETO                                            NÚCLEO      ADY. CIRC.

Nadie dudaría que la preposición "de" y la preposición "entre" son necesarias en la construcción anterior, sin embargo, en el caso frecuente de la omisión del sustantivo "edad" (que da lugar a la oración del ejemplo original), es frecuente el olvido,  que como vimos, dificulta la comprensión de nuestro mensaje.

Vínculos recomendados:
Algunas características de las preposiciones (en este blog)
Blog Bosquejos, de Liduvina Carrera
La Escuela Digital

Lecturas recomendadas:
Lepre Carmen, Gramática y ortografía básicas del Español, Ediciones Santillana. Montevideo (2006)
Cassany Daniel, La cocina de la escritura. Editorial Anagrama, Barcelona, 1995.
Grijelmo Álex, La gramática descomplicada. Editorial Taurus, Madrid, 2000.

sábado, 31 de marzo de 2012

El dequeísmo y los errores por intentar evitarlo

A la hora de utilizar las preposiciones es importante considerar que siempre son requeridas por algún verbo o sustantivo. Aunque en muchos casos es muy variada la cantidad de preposiciones que se puede utilizar, en otros, su número se reduce a una sola posibilidad.

El conocido dequeísmo, es un error que se produce cuando utilizamos la preposición "de", después de un verbo que no la requiere y de una oración subordinada encabezada por la conjunción "que". Veamos un ejemplo:

El director dijo: "Pienso de que la realidad de este liceo debe mejorar".

Este error, muy frecuente en casos de descuido, generó un exceso de corrección, que en ocasiones ocasionó otro tipo de equívoco, como el que se aprecia en el siguiente ejemplo:

  • "El Ministerio de Desarrollo Social deja constancia que Juan Gutiérrez participó del taller..."

En este último caso la preposición "de" debió ser ubicada después de la palabra "constancia".

Consejo para evitar errores
Una receta útil en casos de duda es reconstruir la oración sustituyendo lo que sigue al verbo por el pronombre neutro "esto". Así, los ejemplos anteriores quedarían:
  • El director dijo: "Pienso esto".    Correcto.
  • El director dijo:"Pienso de esto". Incorrecto
  • El Ministerio de Desarrollo Social deja constancia esto. Incorrecto.
  • El Ministerio de Desarrollo Social deja constancia de esto. Correcto.
La observación de estos ejemplos permite percatarse si es correcto incluir la preposición "de" en la construcción que teníamos originalmente.

Vínculos recomendados:
Algunas características de las preposiciones (en este blog)
Blog Bosquejos, de Liduvina Carrera


Lecturas recomendadas:
Lepre Carmen, Gramática y ortografía básicas del Español, Ediciones Santillana. Montevideo (2006)
Cassany Daniel, La cocina de la escritura. Editorial Anagrama, Barcelona, 1995.
Grijelmo Álex, La gramática descomplicada. Editorial Taurus, Madrid, 200

jueves, 22 de marzo de 2012

Errores frecuentes con la preposición "a"

La preposición "a" es indispensable cuando tenemos un Objeto Directo animado. Veamos un ejemplo:

Sujeto    Verbo    Objeto Directo
   Juan       saluda     a Pedro            Correcto

Incorrecto: Juan saluda Pedro.

También es necesario utilizar esta preposición cuando deseamos expresar una idea de movimiento, por ejemplo con los verbos: "ir", "viajar", "partir", seguidos por "a " y el sustantivo que indique el lugar del que se trate.

Estas observaciones sobre el uso cotidiano de nuestra lengua, al parecer muy sencillas, nos permiten apreciar que en algunos casos la sintaxis determina la necesidad de agregar la preposición "a". En otras oportunidades la preposición requerida por el verbo, ya sea por razones sintácticas o por su propio significado, puede ser otra.

Errores frecuentes

  • El examen está relacionado a la falta de estudio.     Incorrecto
  • El examen está relacionado con la falta de estudio. Correcto
Otro error muy común, ocasionado por un galicismo, es el uso de la preposición "a" tras un sustantivo y delante de un verbo en infinitivo con la partícula "se".

Ejemplo:
  • La ceremonia a realizarse el próximo sábado.         Incorrecto
  • La ceremonia que se realizará el próximo sábado.  Correcto

Por último, la locución "junto a" hace referencia, según la Real Academia Española, a "cerca de", mientras que "junto con" es la forma recomendada para expresar "en compañía de" o "en colaboración con".

Ejemplo:
  • Junto con los integrantes de la comisión, el director dialogó acerca del comercio. Correcto
  • Junto a los integrantes de la comisión, el director dialogó acerca del comercio.     Incorrecto 

Vínculos recomendados: